Un portavoz de Intel lo ha confirmado a AppleInsider: los chipsets Intel 6 Series (nombre en clave Cougar Point) presentan un error de diseño que afectaría a los nuevos procesadores Sandy Bridge tanto en dispositivos móviles como de sobremesa. La compañía estima que han sido distribuídos unos 8 millones de Cougars, llegando una cifra bastante inferior -aseguran- a manos del consumidor final.

Semejante desbarajuste terminará afectando a aquellos productos que tuviesen previsto su lanzamiento para las próximas semanas, interrumpiéndose la producción del chipset hasta finales de febrero. Los propios Sandy Bridge estaban previstos para el 20 de febrero e Intel no sabe a ciencia cierta si podrá llegar a la cita.

Más concretamente, Intel admite que no podrá distribuir la nueva versión del Cougar Point en cantidades significativas hasta bien entrado abril, lo que terminaría retrasando los planes de muchas otras compañías que, como Apple, esperaban lanzar nuevas líneas portátiles Sandy Bridge en breve.

En lo que respecta a los nuevos MacBook Pro (que también incluirán estos procesadores) no deberían esperarse hasta marzo o abril como mínimo, si bien Intel no ha querido confirmar de qué manera estos inconvenientes afectarán a la producción o si, en efecto, Apple se encuentra entre las compañías con las que trabaja en estos momentos para solucionar «posibles conflictos de suministro«.

El sonado error, admitido oficialmente el lunes, provoca una importante degradación de rendimiento, afectando a los puertos SATA 2 a 5 del chipset. Desde luego Apple tan sólo tendría que preocuparse si tuviese prevista una renovación MacBook o iMac antes de abril, lo que según la rumorología no parece probable.