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El viernes Google nos sorprendía con un cambio en su algoritmo con el que pretenden primar los contenidos de calidad en detrimento de contenidos de poco valor y las llamadas granjas de enlaces, es decir, páginas que estando bien posicionadas, por un precio determinado, colocan enlaces de otras páginas para mejorar su posicionamiento. Este ajuste de Google me ha parecido estupendo, básicamente, porque encaja con algo que pienso: la importancia en la calidad de los contenidos.

Supongo que son dos puntos de vista pero siempre he pensado que un contenido de calidad te lleva a obtener un buen posicionamiento, por tanto, veo el posicionamiento como una consecuencia a la que, lógicamente, podemos ayudar aplicando técnicas de SEO, pero dejando siempre en primer plano los contenidos; sin embargo, muchos sitios web habían llegado al extremo de que lo único que les importaba era el posicionamiento, por tanto, ofrecían unos contenidos mediocres o no originales, es más, en alguna reunión he estado en la que se ha afirmado que el SEO era fundamental y era prioritario frente a los contenidos.

Tras la puesta en servicio del nuevo algoritmo de Google, que aún está en proceso de ajuste, algunos sitios web han experimentado una brutal caída de visitas, ¿por qué? Porque en su modelo de funcionamiento, sus visitas procedían, básicamente, de los resultados de búsqueda de Google. La posición que habían adquirido en Google procedía de prácticas de SEO o, simplemente, de granjas de enlaces y, claro está, desde el viernes están en alerta roja.

Toda medida tiene sus daños colaterales y algunos sitios web, que no usaban las granjas de enlaces, también han visto disminuir el número de visitas y, como era de esperar, no están nada contentos con el ajuste de Google. ¿Acaso tenían contenidos de poca calidad? Pues quizás sí o quizás no, pero realmente el problema radica en la dependencia del tráfico procedente de los buscadores.

Personalmente creo que se abusa de ello, es decir, se presta demasiada atención en posicionar muy bien una página en Google, de tal manera que, dentro de los contenidos que publica, sea un candidato seguro a aparecer en la lista de resultados, pero sin preocuparse de tener otras fuentes de tráfico o, simplemente, generar una cierta comunidad alrededor de la página, es decir, visitantes fieles que repiten y acceden al sitio de manera asidua. Si el 80% de nuestras visitas, por ejemplo, procede de los resultados de búsquedas de Google, salvo excepciones, tras este cambio, nuestras visitas puede que se hayan hundido.

seo

Ofrecer buenos contenidos es la mejor manera de fidelizar a tu público y, por consiguiente, aumentar la cuota de tráfico directo, haciendo tu sitio web menos dependiente de, por ejemplo, Google; además de buscar otras fuentes de tráfico, como pueden ser los agregadores de noticias o las redes sociales. Google no está para generarnos tráfico, está para hacer visibles los anuncios de sus anunciantes y, además, para aportar valor a los usuarios (motivo por el que Google lanzó su extensión de Chrome para marcar como spam resultados de búsquedas).

De todas formas, Google tiene que ajustar su algoritmo y, posiblemente, las cifras se vuelvan a reajustar pero, aún así, esta medida del gigante de las búsquedas me parece adecuada y, sobre todo, necesaria porque en determinados sectores se estaba perdiendo el norte. Que, para el responsable de un proyecto, lo más importante fuese el tráfico procedente de Google era un riesgo que, tras este movimiento, le destroza ese esquema. El SEO no debería ser el núcleo de la estrategia de un sitio web.

Del SEO, y de las técnicas dudosas, se ha abusado mucho y, tarde o temprano, Google tenía que decir basta y, sobre todo, dar un golpe de timón para que no se perdiese el foco en lo importante: los contenidos; al fin y al cabo, creo que la web se basa en eso.

¿Qué opináis de este cambio en Google? ¿Ganaremos en calidad? Yo creo, o al menos espero, que sí.

Imágenes: Guapacho.net y Pisito en Madrid