Los procesadores Sandy Bridge de Intel son, junto a las APUs de AMD, los máximos exponentes de la siguiente generación de procesadores basados en la clásica arquitectura x86. Sin embargo, toda nueva tecnología viene acompañada de sus propios problemas. Este es el caso de los procesadores de Intel, cuya incorporación a computadoras de sobremesa se ha visto retrasada por culpa de un grave fallo que afecta al chipset Cougar Point, integrado en las placas que incorporan los nuevos procesadores Sandy Bridge.

El bug detectado está relacionado con el control de los dispositivos conectados al bus SATA, utilizado generalmente para dispositivos de almacenamiento masivo (discos duros) o unidades ópticas (por ejemplo, DVDs), y podría provocar con el tiempo una importante caída del rendimiento de estos dispositivos. Por ello, ha sido necesario corregir el fallo y producir unidades de una versión actualizada del chipset Cougar Point.

El problema, según comenta Intel, ya está solucionado, pero las medidas tomadas para corregir el bug han provocado un retraso de 1 mes en la producción de PCs que incorporan procesadores Sandy Bridge. Por suerte, otros dispositivos que usan los nuevos procesadores de Intel no han sufrido la misma suerte por usar un chipset distinto (por ejemplo, los netbook).

Este es un duro golpe para algunas compañías que veían en Sandy Bridge una herramienta para revitalizar las ventas de computadoras de sobremesa. Además, para Intel ha supuesto un agujero enorme por el que se ha ido una gran cantidad de dinero. Se dice que se han tenido que gastar 700 millones de dólares en producción perdida y reemplazo de componentes defectuosos. Sin duda, algún ingeniero habrá perdido su empleo.

Como he mencionado, el bug ya está corregido. Solucionar un problema de este calibre conlleva una cantidad considerable de tiempo y dinero. La cantidad derrochada por Intel ya la conocemos y, aunque probablemente no afecte demasiado a las finanzas de la empresa, es una cantidad nada despreciable.

La pregunta ahora es: ¿Desde cuándo conocía Intel este problema? Si la producción se ha retrasado 1 mes, la respuesta a esta pregunta es, obviamente, como mínimo 1 mes (probablemente más). 30 días atrás, los procesadores Sandy Bridge no habían visto la luz aún oficialmente, lo hicieron durante el CES. Un poco conveniente, ¿no creéis? Si yo fuera cliente de Intel, no estaría muy contento con todo este asunto.

Vía: Electronista