Aunque cada uno de los tres navegadores tiene su nicho establecido, bien diferenciado por las características, diseño que ofrecen o por quienes incluso de manera ideológica los defienden, tienen algo más en común los últimos meses. Su lucha constante en la búsqueda de mejores herramientas con las que el usuario pueda potenciar el método de poner barreras a la intrusión, mejorar la privacidad de todos.

Ayer pudimos constatar por parte de Google y Mozilla dos movimientos que aplaudir, opciones para añadir a nuestros navegadores con los que evitar la llegada de publicidad, de anuncios personalizados. A través de su blog, Mozilla mostró los avances que os habíamos contado hace un tiempo. El famoso «no rastrear» (No Track), un mecanismo para detener la publicidad que nos llega basada en la conducta en línea (OBA). Tal y como nos contaba ayer mi compañero Alan en ALT1040, se trata de ofrecerle al usuario lo siguiente:

  1. El usuario activa la opción “no rastrear” (DNT, “Do Not Track”) en Firefox para detener la publicidad que le persigue.

  2. El navegador envía un encabezado DNT en las peticiones hechas al sitio web.

  3. El sitio responde enviando el contenido solicitado.

  4. El anunciante también recibe el encabezado DNT.

  5. El anunciante responde con anuncios no personalizados y registra la actividad del usuario como si fuese anónimo.

Como vemos, una interesante propuesta donde se opta por encabezados HTTP en vez de cookies, resultando más seguro y mejor ejecutados para el propio navegador Firefox y reduciendo todo a que las empresas de seguimiento cumplan el pacto con Mozilla.

Más tarde, al cabo de una hora, Google fue la que ofreció a través de su blog una ayuda para Chrome en materia de privacidad. En este caso se trataba de una extensión basada en cookies llamada Keep Your Opt-Outs con el que bloquear el seguimiento. La extensión la podemos encontrar en la galería de Chrome.

Antes de estos anuncios, hace unas semanas, Microsoft fue la primera que puso la primera piedra a lo que debe ser el mayor refuerzo que reciban los navegadores. La compañía implementó en IE 9 la aplicación «no Track», con el que los usuarios podían cargar y elegir listas de seguimiento de dominios o bloquearlos. En este caso resultaba tremendamente interesante, ya que se nos daba un gran número de opciones. Os cuelgo un vídeo donde explican su funcionamiento:

El principal problema con el que se encuentran las tres herramientas de los navegadores tiene que ver con la aceptación por parte de los anunciantes a ofrecer en su alojamiento la posibilidad de «no rastreo». Hoy por hoy no existen leyes que marquen una frontera, por lo que resulta difícil llegar a un consenso sin regulación alguna. Aún así, la iniciativa me parece fantástica por parte de los tres, buscando la mejora de los usuarios para satisfacer la experiencia a la vez que permite obtener un mayor control sobre los registros y la publicidad. Privacidad, una palabra que cada día que pasa adquiere menor importancia para muchos.