Si pudiesen comprar todas las lentes que quieran, ¿cuales elegirían?. Probablemente una buena parte de ustedes seleccionaría una batería de lentes que cubran desde la focal mas corta hasta la focal mas larga, desde la apertura mas abierta hasta la mas cerrada, y sin olvidar las de macro y alguno que otro extensor. A todos nos encantaría tener cada milímetro focal cubierto, porque nunca se sabe si en el momento que estas haciendo una fotografía a una flor pueda aparecer un águila a lo lejos, y de ahí mismo pasar de 18 a 300mm. Además, siempre es necesario tener disponible una apertura lo mas grande posible, para hacer los mejores retratos y a la vez lo mas cerrada que se pueda, para lograr los mejores paisajes.

¿Y si en vez de desear todo ese equipo fotográfico, buscas una lente que realmente se adapte a tus necesidades? Tal vez no nos haga falta la versatilidad de un 24-105mm o el zoom de un 70-300mm. Tal vez simplemente necesitemos una lente que conozcamos bien y nos de buenos resultados, tanto en una distancia corta o larga, o en una situación de poca o mucha luz, por que les puedo asegurar por experiencia personal, que no necesitan mas de una lente.

Y es muy probable que esa única lente que necesitan es un 35mm o un 50mm, dependiendo del tamaño del sensor. En un primer lugar, y el mas banal pero a la vez bastante significativo, es el hecho del peso. Llevar una cámara DSLR con una sola lente y nada mas es la receta para el éxito. Con solo tenerla colgada, y si es posible con un adaptador de correa, significa estar listo para cualquier ocasión. ¿Un pájaro a lo lejos? Basta con apurarse un poco a buscar una buena composición. ¿Un objeto inmóvil en el piso? Podemos tomarnos el tiempo que queramos para buscar la mejor imagen. Ahora piénsenlo si tuviesen un zoom, una focal fija y un macro en la mochila. Si tuviésemos el macro en la cámara y viéramos algún ave, instintivamente trataríamos de quitar el lente, colocar el zoom y componer, aumentando las probabilidades de que perdamos el momento. Una única lente nos hace pensar de antemano y nos hace reaccionar mas rápido, sabiendo que único tipo de focal tenemos disponible.

Un segundo punto es la composición. El zoom es para vagos. Con un zoom simplemente nos quedamos parados donde estamos, acercamos o alejamos dependiendo la situación y disparamos. Una focal fija nos obliga a movernos, a explorar el lugar, a tomar conciencia de las medidas y espacios. Con un zoom solo nos preocupa tener el encuadre que nos satisfaga. Con una focal fija debemos caminar, posicionarnos y esto a la vez nos da nuevas percepciones del lugar, tal vez cambiando completamente la idea inicial que teníamos sobre el objeto a fotografiar.

Por ultimo punto, la calidad de las lentes. Las lentes del tipo zoom usualmente son de menor calidad que las lentes de focal fija. Esto no se debe a una cuestión de precio, sino de construcción. Una lente zoom tiene partes móviles que cambian su longitud y a la vez causan problemas de distorsión, aberración cromática y viñeteado. Un lente de focal fija carece de estos problemas, no al menos en cien por ciento, pero las imágenes con este tipo de lentes son mucho mas nítidas y tienen menos problemas que sus contrapartidas móviles.

Simplemente tomen su 50mm f/1.8 (o f/1.4 para aquellos con mayor capital), móntenlo en la cámara y nunca lo quiten. Aprendan de el, entiendan su funcionamiento y conózcanlo. Hagan la prueba, dejen todas sus lentes en casa excepto su favorita. Les aseguro que cambiara la calidad de sus fotografías.

Foto: Ken Rockwell