En septiembre asistimos al nacimiento de The Document Foundation, la comunidad fundada por antiguos desarrolladores del proyecto OpenOffice que tras ver la posibilidad de cierre de este proyecto por parte de Sun-Oracle, optaron por la independencia y la creación de un nuevo proyecto: LibreOffice. Pues bien, este tiempo de espera ha visto ya sus frutos y, ayer mismos, The Document Foundation anunció la primera versión estable de LibreOffice, LibreOffice 3.3. Así que ya podemos descargarnos, y probar, esta nueva suite ofimática en software libre y que pretende ser una alternativa real a Microsoft Office, que es propietario, y a OpenOffice, que a pesar de ser software libre se ve sujeto a los intereses de Oracle.

LibreOffice

Personalmente, creo que LibreOffice va a pegar muy fuerte, básicamente porque concentra a un nutrido, y experimentado, grupo de desarrolladores (en su mayoría impulsores de OpenOffice) y, además, cuenta con el apoyo de empresas de la talla de Google, Red Hat o Novell que darán el soporte en entornos corporativos, lo que me hace pensar que si LibreOffice tiene éxito (lo cual es muy probable), OpenOffice podría peder bastante impulso. ¿Y qué nos brinda LibreOffice tras estos cuatro meses de trabajo?

LibreOffice 3.3 pone énfasis en la usabilidad y en la interoperabilidad con otros formatos, por ejemplo, dando soporte a documentos de Lotus Word Pro y Microsoft Works. Además, se dota a la suite de la capacidad de importar contenido SVG y editar imágenes DVG con LibreOffice Draw. Se ha mejorado, también, la navegación en Writer, Calc mejora la interoperabilidad con archivos procedentes de Excel y se aumenta el número máximo de columnas de las hojas de cálculo al millón. Todo esto sumado a la gran cantidad de extensiones disponibles, hace que LibreOffice sea una suite ofimática a considerar seriamente y, en mi caso, un reemplazo a OpenOffice; si además incluyese una alternativa a OneNote, retiraría gustoso Microsoft Office del parque ofimático de toda mi empresa.

A los que les guste probar nuevas funcionalidades antes que nadie, LibreOffice incluye un modo experimental con el que los usuarios podrán ir probando nuevas funcionalidades y/o mejoras antes que éstas sean incluidas de manera oficial en la aplicación. Por cierto, LibreOffice está disponible tanto para Windows, como Mac OS y Linux, así que, prácticamente, no hay excusa para no probarlo.

Bueno, independientemente que el interfaz visual de LibreOffice mantenga la estética anticuada de OpenOffice y que no estaría de más darle una «capa de pintura» para mejorarla un poco, yo voy a empezar a utilizarla desde ya. Y vosotros, ¿qué suite ofimática utilizaríais LibreOffice, OpenOffice o Microsoft Office?

Vía: ALT1040 y ArsTechnica