Hace años que lo sueño, pero no ha sido hasta este año tras ver todo lo que se ha presentado en el CES 2011 que no me había convencido totalmente. Si los 90 fueron los años del ordenador personal, la década del 2000 ha sido la del portátil y la década de los 10 será la de los terminales móviles. Definiendo terminal móvil, aquel que tenga batería para no necesitar corriente continuamente y tenga una tarjeta SIM que le permite estar conectado a Internet 24 horas.

Y algunos me diréis: «Pero… Si 2010 ya ha sido el año de explosión de los smartphones«. Pero no, no me refiero solo a smartphones. Voy mucho más allá, me refiero a smartphones, tablets y los híbridos presentados.

Actualmente mi Mac Book Air 11″ es tan potente (comparando sus unidades de proceso) como muchos de los equipos dual core presentados durante esta conferencia, pero el hecho de tener un sistema operativo optimizado para estas características hace que de lo mismo la capacidad de proceso que tenga. Lo mismo debería pasar con los smartphones, los hay de todos los tamaños, colores, potencias, memoria, etcétera; pero deberían de tener un denominador común: hacer perfectas las tareas que ofrezcan.

Pero sin desviarme del tema principal, durante el CES se ha presentado una serie de híbridos que me parecen muy interesantes, a la vez que inquietantes, desde chasis de portátiles donde un tablet es la pantalla (con 2 sistemas operativos), hasta portátiles donde el móvil hace de unidad de proceso o un dock para el Motorola Atrix 4G al que se le puede colocar teclado, ratón y pantalla. Vamos: movilidad en todo su esplendor.

Esto no es suficiente, dos sistemas operativos no hacen nada (¿Sincronizas los datos?) y un ratón para manejar un Android menos (¿Desde cuando tiene clics o cursor?). Si hace falta un sistema operativo nuevo, o modificar alguno de los actuales. La idea que yo propongo es que si yo estoy viendo en un móvil o en un tablet una película y yo enchufo el móvil a la base continúe la película donde la dejé, sin esperas ni nada. Debe ser el mismo sistema operativo.

Hay más cuestiones a tener en cuenta, los datos deben de ser los mismos, o al menos los que estén en el móvil deben de estar en la base. Las aplicaciones deben tener varias versiones: móvil, desktop y tablet. ¿Qué pasa cuando recibes una llamada estando en enchufado al dock? Debe ser el sistema de escritorio el que la gestione.

Vamos… Yo quiero llegar a casa, poner el móvil en el centro multimedia y tener la música en la televisión, llegar al trabajo y ya tener todos los datos y el correo. De todas formas he de reconocer que a día de hoy lo veo un poco difícil, se están acercando pero… ¿Vosotros que opináis? ¿Lo veis posible?

Finalmente, como dice el título, tendríamos el móvil como ordenador personal. De todas formas, no me puedo quedar con mi sueño. Pase lo que pasé, aquí os lo seguiremos contando.