Los tristes acontecimientos que se están dando en Egipto podrían no ser los únicos en un futuro cercano. La comunidad se muestra expectante ante el mayor caos al que se ha visto sometida la red desde su nacimiento con la desconexión total de un país a la entrada y salida de datos en su espacio físico. En Estados Unidos se reaviva otra vez un proyecto ley (Protecting Cyberspace as a National Asset Act) que, auspiciado bajo el pensamiento de un posible caos o una emergencia cibernética, una sola persona, un hombre, fuera capaz de desconectar a toda una nación de Internet. De aprobarse, el presidente de los Estados Unidos tendría la potestad de “pulsar” el botón rojo.

Se trata de una propuesta o proyecto de ley que surgió por primera vez hace más de un año pero expiró con la llegada del nuevo Congreso. El problema de una de la leyes más controvertidas a las que se enfrenta el Senado de Estados Unidos este año tiene mucho que ver con lo que ocurre estos días en Egipto. La represión de un pueblo con el cierre de Internet tiene unas consecuencias que hoy, cada minuto que pasa, las estamos contando y narrando desde Egipto. Unas consecuencias impredecibles que de alguna manera nos vienen a decir que no se le pueden poner muros a la libertad ni al desarrollo.

Hace un año, cuando el Senador Lieberman propuso esta ley, trataba de ampliar el poder del Presidente, señalando a una sola persona que fuera capaz de cortar la red a toda una población bajo las palabras “amenaza” o “emergencia”. Venía a decir que era una necesidad para preservar las redes y los activos de un país, exponiendo en junio de manera bastante “arcaica” la propia definición de Internet:

Un lugar de tuberías electrónicas donde se ejecutan diariamente un “todo”, desde nuestras cuentas bancarias personales a la infraestructura clave para el gobierno y los secretos industriales

Evidentemente lo que trata estos días Estados Unidos tendrá un claro reflejo en el resto del mundo. Ocurre siempre y más si tenemos en cuenta que de Estados Unidos salen prácticamente todas las empresas que dominan lo que hoy conocemos como “tecnología” y “red”. Aunque no podemos comparar lo que ocurre en Egipto con la propuesta de Estados Unidos, en ambos casos se trata de cerrar la red bajo la consigna de “emergencia nacional”. En esencia, el corte hoy de Internet, sea cual sea el calibre de una amenaza, produciría un efecto todavía más devastador que la propia amenaza en sí. No sólo hablamos de censura o represión, sino de una crisis económica.

Veremos en qué acaba, pero si pensamos que la comisión que se creará para la Ley Sinde rompe la libertad de expresión en nuestro país, censurando incluso por encima del poder judicial, podemos imaginarnos lo que podría ocurrir si una persona pudiera tener la potestad para cerrar la red un día y las graves consecuencias económicas que podría tener para todos. Os dejo un extracto de las declaraciones de Obama a los acontecimientos que están ocurriendo en Egipto. Viéndolo nos damos cuenta que al final todo es política, ¿o realmente cree que existe tanta diferencia entre ambos países cuando se habla de derecho a la libertad de expresión a través de la red?