Demasiadas palabras, muchas incoherencias y sobre todo, un final incierto para lo que empezó hace justamente una semana. El pasado domingo aterrizó en nuestras vidas un capítulo apasionante (ahora quizá denigrante). La red soltaba una bomba expansiva en forma de 250 mil cables y WikiLeaks pasó a ser juez de las principales democracias… ¿de verdad ha sido así? Desgraciadamente, creo que si algo nos ha demostrado una sola semana de caso, es que la red es como la vida fuera de ella, no existe más ley que la del más fuerte y no existen fronteras más que las que impone Estados Unidos (o en su caso, China).

Vemos por primera vez como Internet no es ninguna garantía de libertad de expresión, vemos como la censura se aplica de forma salvaje, como no hay democracia, y mucho menos neutralidad en la red. En cambio, si vemos muchas otras que estaban escondidas y no las veíamos o no las queríamos ver. En la red, como en la vida misma, hay chantaje, hay presiones políticas, intereses gubernamentales por encima de los derechos de los ciudadanos, hay (y esperemos que no ocurra) hasta apología del asesinato por quienes se supone deben defendernos. Estos días estamos viendo delante nuestra un momento histórico, un debate que nos atañe donde las fronteras de nuestras libertades, seriamente en peligro por las actuaciones de censura de Estados Unidos, están en juego. Los casos de Amazon, PayPal y el último con everydns.net, expulsando a la organización de sus dominios, demuestran que si no se pone hoy una línea, una frontera, será complicado hablar de neutralidad en la red y libertades en el futuro.

Neutralidad en la red, WikiLeaks y el futuro de la red

El significado de la neutralidad en Internet, quizá más ilusorio y utópico que nunca, debiera ser primera plana para que no se olvide jamás que estas cosas pueden pasar. Muchos medios comienzan a vislumbrar lo que pensábamos. ¿Qué ocurrirá si WikiLeaks desaparece en la red? ¿Es posible? ¿Podría la ICANN fulminarla? La respuesta es bien sencilla. Por supuesto. La ICANN, encargada de ofrecer las direcciones numéricas de protocolo de Internet, a quién muchos tienen por una entidad independiente y sin ánimo de lucro, opera en Estados Unidos y no tendría más remedio que seguir la «llamada» del gobierno del país. Un paso que evidentemente tiraría por la borda cualquier idea de libertad digital.

¿Habría alguna solución sin IP para WikiLeaks? Aquí podría entrar, y esto ya son especulaciones, la última propuesta de los creadores de The Pirate Bay. La idea, novedosa y muy tentadora, surge de la necesidad imperiosa de buscar un escudo frontal contra una de las últimas propuestas en Estados Unidos. Hasta 82 dominios corren el serio peligro de ser desenchufados. Como lo oyen, el Senado de Estados Unidos le da así una patada a la libertad.

La idea, descabellada y fuera de lugar, habla de la desconexión de dominios anulando el registro de su dirección en los servidores roots de DNS de la propia ICANN. Ante la situación, los propios creadores de The Pirate Bay han dado un primer paso, un proyecto llamado a luchar contra esta nueva censura que promete con acabar cualquier tipo de neutralidad.

Dot-P2P es el nombre del proyecto del que os hablaba Juan la semana pasada, una posible vía de escape para la censura, para la propia WikiLeaks si un día amaneciera sin noticias ni rastro de su dominio. ¿Cómo? Descentralizando el DNS (servicio que nos da la IP en un dominio) totalmente. No sólo eso, se habla de utilizar las P2P como extensión del protocolo HTTP, de manera que posibles ataques en masa como el último ocurrido a WikiLeaks, sea contrarrestado. Si queréis saber más sobre el proyecto os emplazo a la web.

Sean o no las soluciones para mantener a la organización con «vida», la aparición de WikiLeaks es el mejor ejemplo de la mencionada neutralidad en la red. Muy a mi pesar creo que el tiempo (cuando WiKiLeaks desaparezca) nos dará la razón si digo que la organización era el mejor ejemplo para entender la necesidad de una red neutral, sin ataduras ni priorización, sin censuras ni dictaduras. Podremos escenificar su fulminante subida al estrellato y como fue derrocada sin mediar palabra. Dot-P2P o lo que venga será bienvenido si su significado y función acaba por encauzar la lucha por nuestras libertades, las de ahora y las del futuro. Casi sin darnos cuenta, lo ocurrido está construyendo las bases de la red del futuro, nos está explicando cuales son los límites actuales y cuales deberían ser, de alguna manera se reescribe el futuro de la red… para bien o para mal.