Como los nuevos adalid de la justicia, comienzan a proliferar organizaciones paralelas a WikiLeaks. Algunas han surgido tras el «embargo» al que se está viendo sometida la organización. El caso de OpenLeaks, como medio alternativo de WikiLeaks, es claro (está creado por Daniel Domscheit-Berg, ex-asociado de Assange), y su cometido es «amoldar» la forma de publicación de los cables. Luego surgió BrusselsLeaks, organización que según cuentan, trata de revelar a los grupos de presión que tienen lugar en el proceso de elaboración de los presupuestos de la Unión Europea. El último en aparecer llega de Australia. TradeLeaks, toma la forma de WikiLeaks (que no el fondo), abriendo una página que defienda al consumidor de los comercios. ¿Se están aprovechando de la actualidad? ¿Son realmente lo que dicen ser? Su creador, Ruslan Kogan, empresario australiano de productos de electrónica Kogan, lo explica así:

Sabemos que la mayoría de los comercios son honestos, pero también sabemos que existen muchas dudas, intrigas y engaños en el mundo del comercio. Hasta ahora, el problema es que no había una vía para que el consumidor medio se pudiera mantener informado acerca de lo que acontecía. TradeLeaks está aquí para cambiarlo. Los clientes podrán saber y conocer la verdad acerca del minorista y tomar sus decisiones sobre su dinero en base a eso. A través de nuestra web

Existe una gran diferencia entre WikiLeaks y esta organización. Si bien Internet juega un papel fundamental en ambos casos. TradeLeaks no valora ni verifica la autenticidad de los datos que se aportan en la web. Kogan dice al respecto que:

Confiamos en los usuarios para evaluar los méritos de toda la información publicada a través de la respuesta en los comentarios, las consultas y la calificación de la calidad de la información publicada

Es decir, TradeLeaks se basa en el feedback que exista entre organización y usuarios. Lo que puede llevar a mostrar negocios limpios como si fueran turbios si existen algún tipo de rencillas entre alguna parte. El tiempo dirá si realmente estamos ante un nuevo modelo de denuncia ciudadana a través de la web o lo han utilizado como conducto para obtener notoriedad y publicidad de su propia empresa. En cualquier caso, parece que a raíz de WikiLeaks algo comienza a moverse, nueva fórmulas de denuncias con Internet como motor y salvoconducto.

Personalmente, siempre que se trate de buscar soluciones a los ciudadanos contra posibles irregularidades en cualquier sector, Internet debe ser una fuente incalculable de valor. Utilizada así, nos encontramos ante una fuerza sin igual hasta ahora, donde podemos encontrar una voz de apoyo y un lugar de denuncia. El problema puede llegar con la fuga de información sesgada y en saber diferenciar lo que es cierto de lo que no. Si ese proceso es limpio y claro a la hora de enjuiciar las actividades que se denuncian, estaremos ante otro movimiento a tener en cuenta.