Samsung está en racha, no hay duda de ello. Desde que sorprendiera al mundo con el excelente Galaxy S, uno de los smartphones con Android más destacados de la actualidad, no han parado de lloverle buenas noticias: muy buenas ventas para su smartphone estrella, gran expectación ante su próximo procesador para dispositivos portátiles y, ahora, el estupendo ritmo de ventas del Galaxy Tab. El tablet con Android ha logrado llegar a la redonda cifra del millón de unidades vendidas en todo el mundo en apenas 2 meses en las tiendas, y muy poco tiempo después de confirmarse que vendió 600.000 unidades en su primer mes.

A pesar de que el Galaxy Tab tuvo un recibimiento tibio entre buena parte de los blogs tecnológicos, las cifras son irrefutables. No es el ritmo de ventas del iPad (en el mismo periodo de tiempo, el tablet de Apple vendió el doble de unidades), pero sí lo sitúan en muy buena posición de cara a la campaña de Navidad. Ha quedado demostrado que había ganas de tabletas con Android, a pesar de no ser todavía un sistema adaptado a este tipo de dispositivos, y el panorama que se abre delante de Samsung, en general, y del Galaxy Tab en particular, es esperanzador.

A pesar de su precio, a pesar de las carencias del sistema operativo que lo gobierna, a pesar de resultar algo pequeño, el Galaxy Tab ha sabido hacerse un hueco entre los consumidores con un hardware sólido y un buen diseño. La clave, en mi opinión, ha sido haberse puesto a la venta bajo subvención de las operadoras de telefonía, lo cual ha permitido reducir el precio y aumentar su atractivo de cara al consumidor. Hay que reconocer que Samsung ha dado en el clavo con la estrategia.

¿Alguien dijo fracaso? Pues yo mismo, que he criticado tanto en Twitter como en alguna de mis entradas el elevado precio del Galaxy Tab. Y lo reconozco, el éxito del tablet de Samsung me ha cogido por sorpresa. Sigo pensando que es un producto caro si se tienen en cuenta las carencias que he mencionado antes, pero bien es cierto que el Galaxy Tab es un buen gadget, que está gustando a la gente, y que es el rival más duro que tiene el iPad actualmente.