Hace ya unos meses, compartí con todos vosotros un artículo sobre los Mac y la música de cine, que tuvo buena aceptación sobre el uso de Mac OS X en este sector musical. Es claro que un ordenador con un sistema operativo de núcleo UNIX, que además cuente con soluciones software profesionales, es algo a lo que pocos pueden negarse. Uno de los usos más claros que tiene Mac OS X está enfocado en todo el sector musical profesional. A pesar que productos como ProTools o Sibelius, también funcionan en Windows, la necesidad de la gente que trabaja en este mundo de tener un equipo del que despreocuparse del propio equipo, ha hecho que Mac OS X se haya ganado, desde hace muchos años, el estandarte de ordenador enfocado a la composición y producción musical.

En este sentido, la composición musical para cine, puede que sea una de las vertientes de composición y producción musical más exigentes de cuantas existen, debido a la complejidad de sus procesos, cantidad de canales, música, unión del componente imagen… eso sin entrar en el componente plazos de entrega. En este sentido, vamos a centrarnos en la experiencia que el compositor James Horner, ha tenido a la hora de componer y orquestar la banda sonora original de la película «Avatar». Dicho trabajo es una buena ejemplificación del proceso de composición, orquestación y producción musical, basado en ordenadores de Apple con su sistema operativo Mac OS X.

Para los que no lo conozcáis, comentaros que James Horner es probablemente uno de los mejores y más prolíficos compositores en vida, proveniente de la escuela clásica de papel pautado y lápiz. Junto a otros grandes como John Williams, Jerry Goldsmith o Alan Silvestri, es uno de los grandes responsables de muchas de las grandes Obras Maestras que se compusieron durante los años 80 y 90. Ganador de un Oscar por su partitura para «Titanic», es responsable de scores como «Leyendas de Pasión», «Braveheart», «Willow», «An American Tail», «Krull» y un sinfín de obras que lo han convertido en uno de los grandes Maestros de la música de cine por derecho propio.

Horner es un compositor conocido en el mundo de la composición por ser un personaje bastante peculiar, y que trabaja muy al estilo clásico, lápiz en la mano, piano, partituras con cientos de anotaciones y correcciones en tiempo real. Es un compositor muy perfeccionista que realiza siempre pequeños cambios en todo momento para que todo sea lo más perfecto posible. Incluso, es conocido por exigir en las sesiones de grabación que la orquesta interprete los temas a grabar completos, porque no es muy amigo de la grabación por takes y posterior edición digital de todo. Unido a que es famoso por temas de más de 10 minutos, imaginad la complejidad y exigencia en su trabajo. A eso, unimos la complejidad de trabajar para él como orquestador. El orquestador es la persona que tiene la función de concretar qué parte de la composición va a tocar cada instrumento de la orquesta, construyendo la partitura completa basado en una composición previa.

Pero en el caso de «Avatar», James Horner ha tenido que cambiar su chip por la imposibilidad a todos los niveles, de ejecutar la música que requería el film de la manera tradicional. La enorme cantidad de instrumentos étnicos, voces tribales, sonidos y música sintetizada lo hacía imposible. Todo unido para crear lo que se ha dado por llamar «el sonido de Pandora», le ha obligado a ello. La riqueza sonora de la partitura de «Avatar» es tan grande, que la sincronía entre elementos digitales pregrabados con las partituras orquestales era una exigencia del trabajo, si se quería que saliera bien. Había que tener maquetas e ideas previas musicales sobre las que trabajar y que los productores del film supieran cuál era la dirección que tomaba la música. Mac OS X, aunando mediante Rewire la ejecución de ProTools HD y Sibelius, ha sido la combinación perfecta para ello. No sólo para este propósito, sino que el propio compositor y su equipo han usado esta conjunción como herramienta de trabajo, para poder componer, orquestar y montar toda la música y lo que esta pedía para acompañar a la acción.

ProTools HD es el sistema de producción de sonido en estudio más extendido de todos, donde la utilización de determinadas tarjetas en conjunción a mesas de mezclas y software informático, proporcionan el control de las fuentes de entrada de sonido y la asignación de las diferentes pistas digitales, cada una con independencia de parámetros y configuración. A su vez, Sibelius es el editor de partituras más completo de la actualidad, con soporte de sintetizadores virtuales, que permite la ejecución e interpretación de partituras. Ambos programas, a través del protocolo Rewire, sincronizan sus ejecuciones, tempo y configuración general del proyecto, de forma que la reproducción en un programa dispara y sincroniza la del otro, posibilitando la reproducción de la partitura con instrumentos virtuales, unido a los sonidos digitales de instrumentos pregrabados, voces, etc. Además, ambos programas están preparados para intercambiar información y contenido.

En dicha conjunción, era muy fácil hacerse a la idea de cuál debía ser el tempo, la sincronía. Impresas las partituras y grabada con la orquesta, implementar la mezcla de la grabación de la misma con los sonidos digitales que ya tenía ProTools HD almacenados, era algo totalmente trivial pues la ejecución de dichas partituras a nivel informático ya había sido secuenciado y sincronizado. Así, el compositor pudo crear una mezcla única de étnica, percusión, voces tribales hablando el lenguaje na’vi, sonidos sintetizados… todo unido a la grabación de la orquesta en una única pieza Maestra, que sin la ayuda de estos programas hubiera sido muchísimo más complicado o casi imposible de mezclar en la cantidad y exigencia que tanto el propio compositor, como James Cameron, director del film, exigían para el trabajo.

El trabajo de partitura, igualmente, se realizó en ambos sentidos. De ProTools HD con pistas MIDI sobre sintetizadores virtuales que generan los sonidos analógicos y sintetizados que requería el film, que luego trasvasaban a Sibelius para tener una partitura completa cuando dicho sonido sintetizado requería de la presencia de la orquesta. Todo con la transposición adecuada al tono de la orquesta, tempo y ritmo de la misma, en función de las necesidades de sincronía con las imágenes montadas. Incluso el compositor contó con la colaboración de dos cantantes que grabando una serie de tonos, permitió crear un instrumento virtual con sus voces, que es modulado para conseguir las diferentes notas de manera digital y darle un color especial al sonido, que encaja a la perfección con el sonido que la película requiere.

Todo este trabajo, se realizó sobre un ordenador Mac Pro, aunque Pro Tools conectaba con mesas Icon que proporcionan la última parte necesaria de control de las mezclas y grabación. Al final, un proyecto de ProTools HD con una media de 450 pistas y más de 56Gb en sonidos digitales presentes en diferentes temas musicales, todo a 24 bits y 192Khz de frecuencia. Cada pista con su propio efecto, volumen, ecualización… La mezcla perfecta entre el potente hardware de la mesa, de Pro Tools y de la eficiencia de un sistema operativo como Mac OS X en una máquina con 16Gb de memoria y 6TB de almacenamiento para leer y procesar los sonidos en tiempo real.

A continuación tenemos un ejemplo musical del exponente máximo de este trabajo, con el tema War, un tema épico de más de 11 minutos de duración donde podemos oír el resultado final de todas estas mezclas y pistas. Os invito a disfrutarlo en su genial mezcla de orquestación épica, coro, sonidos sintetizados solos o mezclados con orquesta, percusiones étnicas, voces sintetizadas… una conjunción única en uno de los mejores temas de la partitura. En especial, la audición desde el minuto 3:36 hasta el minuto 8:00 forman parte de unos minutos que pasarán por derecho propio a la historia de la música de cine.

Y como regalo final, os dejo el reportaje que la casa Avid, dueña de ProTools, hizo para promocionar su software a través de este score, donde tanto Horner como el mezclador Simon Rhodes y el arreglista de sonido sintetizados Simon Franglen, nos hablan sobre su trabajo. Un reportaje de casi 8 minutos increíble.