Si hace un momento os sugería alzar la vista en busca de estrellas y astros que observar ahora lo hago para que os fijéis, como lo hace Peter Wegner, en los rascacielos de las ciudades o más bien en el espacio que hay entre ellos. ¿Intrigados?, seguid leyendo y lo entenderéis. En mi eterna cruzada contra la vulgaridad y la monotonía en la fotografía me empeño en buscar y traeros ejemplos prácticos, reales y sobre todo fáciles de poner en práctica pero que a la vez resulten llamativos e inspiradores, es el caso de Buildings Made of Sky, proyecto fotográfico del artista multidisciplinar Peter Wegner en el que consigue convertir el cielo en rascacielos y los verdaderos edificios en el marco perfecto para ellos.

Genial punto de vista el que ha usado el fotógrafo para convertir algo tan vulgar y cotidiano como lo son los edificios de nuestras ciudades en arte aunque alguno podrá decirme que el arte ya existe en la misma concepción de cada edificio y no le faltará razón, pero sabéis bien a qué me refiero, la fotografía de un edificio no destacaría por sí misma, pero si incluimos otro edificio y conseguimos aislar la silueta de un tercer edificio virtual entre los dos reales la cosa cambia y es ahí donde tenemos que llegar, a ver más allá de lo que existe.

Creatividad es una palabra, no me cansaré de repetirlo aunque resulte pesado, que debería llevar tatuada toda persona que quiera hacer fotografía de calidad, es la única arma que tenemos para destacarnos del resto de fotógrafos, tenemos que ir olvidando esa malintencionada cantinela de que la cámara y el equipo son los que marcan las diferencias.

Volviendo al proyecto de los edificios y para acabar, hago un poco de memoria porque no es el primer ejercicio de creatividad que toma como campo de trabajo la ciudad y sus edificios. Recuerdo uno igualmente brillante, simple en su concepto y puede que también en su realización pero que a muy pocos se les ocurre hacer, la fotógrafa se llama Lisa Rienermann y su trabajo: un abecedario construido, también, con los huecos celestes que dejan las edificaciones vistas desde abajo. Cómo podéis ver ambos son dos grandes ejercicios que ayudan a trabajar la creatividad y el ojo fotográfico, me consta que habitualmente usan este tipo de actividades en las academias cuando forman a artistas y fotógrafos así que ¿por qué no lo intentáis? y dejadme ver vuestros resultados que quiero ver cómo progresáis.

Vía Paranoias Fotos: Peter Wegner