Cuando el pasado verano Apple presentó un trackpad multitáctil, Microsoft se apresuró a anunciar un nuevo dispositivo con capacidades táctiles. Se especuló con que Microsoft también apostaba por dar la puntilla al ratón sacando su propio trackpad, pero finalmente el resultado fue otro ratón con un diseño llamativo que prescindía de la rueda. La primera sensación fue de decepción, y con el paso de las semanas el Arc Touch Mouse ha ido quedando en un segundo plano. Tras haber pasado varios días con él, he de decir que esta decisión de hacerle vacío fue bastante desafortunada.

El Arc Touch Mouse de Microsoft supone un soplo de aire fresco para los ratones, un sector en el que las novedades prácticamente las monopolizan los nuevos productos orientados a gamers. Es ligero, preciso, y cumple a la perfección con su función. Ello no implica que no tenga carencias, que las tiene, pero no creo que sean suficientes como para calificar al dispositivo de decepcionante.

Adiós a la rueda

Aunque es un elemento que no estaba en los primeros modelos de ratones que se comercializaron, la rueda ha llegado a hacerse imprescindible para muchos de nosotros. Pues bien, si hay un elemento que llama la atención del Arc Touch Mouse, aparte del diseño, es la ausencia de rueda. En su lugar, Microsoft ha situado una zona con capacidades táctiles que añade algunas funciones extra.

Por ejemplo, una pulsación en la parte de delante simulará el avance de la página, mientras que una pulsación en la parte de detrás realizará el movimiento contrario. Por otro lado, la pulsación en la zona central simulará un click con la rueda, lo cual permitirá mover la página en la que estemos en la misma dirección que movamos el ratón. Si realizamos con el dedo el movimiento que haríamos si hubiese rueda, se simulará esa acción en pantalla. Con el software que proporciona Microsoft será posible configurar las acciones del ratón, si la configuración que lleva por defecto no nos gusta.

Tanto a la sensación de no tener rueda como al tacto de los botones, que al principio se hace demasiado rudo, cuesta acostumbrarse un poco, pero al cabo del tiempo no notas la diferencia, y serán los demás ratones los que te parecen extraños. En este sentido, el Arc Touch Mouse, requiere un cierto de adaptación tras el cual te olvidarás que el ratón está ahí.

El arco

Como mencioné anteriormente, el otro elemento que llama la atención del Arc Touch Mouse es el diseño. Microsoft ha puesto todo el cuidado posible en que éste no sea un ratón más. Los materiales utilizados son perfectos para que la sensación sea lo más agradable posible, destacando por encima de los demás el tacto de la zona donde reposa la mano.

La forma de arco del Arc Touch Mouse tiene su explicación, aparte de para ajustar la forma del ratón a la de la mano. El ratón, para ahorrar batería, se puede dejar apagado, algo que conseguimos transformando el arco en una tablilla. Y para volver a encenderlo no tenemos más que volver a doblarla hasta que adopte de nuevo la forma de arco. Aunque ingenioso, al final te acabas olvidando de esta función, y el Arc Touch Mouse pasa la mayor parte del tiempo en su forma más útil: el arco.

El diseño distinto a lo habitual y lo sorprendentemente fino del Arc Touch Mouse hacen de él un ratón muy ligero. Ello, unido a la precisión del láser LED, permiten que en ocasiones de la sensación de ser una extensión de la mano. Puede que suene exagerado, pero la verdad es que esa es la impresión que da cuando llevas unos minutos frente a la pantalla del ordenador, con la mente alejada del mundo real.

Puntos débiles

No soy muy amigo de los ratones o teclados inalámbricos. Los que he probado o tenían lag o devoraban las pilas a toda velocidad. El Arc Touch Mouse utiliza 2 pilas de tipo AAA y, aunque no he llegado a agotarlas, no me gusta la perspectiva de tener que cambiarlas cada poco tiempo. Es un gasto extra que añadir a la inversión inicial, y en un ratón me parece algo intolerable. Preferiría una batería que se pudiera recargar mientras no estás utilizándolo.

El Arc Touch Mouse no es un ratón para gamers, eso es algo que salta a la vista. Cuando intentes jugar a cualquier FPS te faltarán botones por todos lados. Yo, por ejemplo, lo probé con Half Life 2 y no pude aguantar ni 20 minutos. Sin embargo, para el trabajo diario, navegación web y uso de los programas habituales, es un ratón perfecto que, como digo, realiza su función de forma precisa, hasta el punto de olvidarte que estás utilizándolo.

Por último, no es que sea una pega grande, pero tener un puerto USB ocupado con el receptor inalámbrico que véis en la foto de arriba puede llegar a ser un problema en algunos equipos. Yo, por ejemplo, tengo 3 puertos USB permanentemente ocupados en la parte trasera del PC aunque, por suerte, tengo 2 más en la parte delantera, que son los que uso para sincronizar el iPod, mi smartphone, o meter datos en un pendrive. Pero no es común tener tantos puertos USB.

Conclusiones

7,5/10

Microsoft ha realizado un trabajo espléndido con el Arc Touch Mouse. Es un ratón ligero y manejable, con un diseño que sorprende y al que te acostumbras rápidamente. Lamentablemente, no se estaba pensando en todo el mundo cuando se ideó, por lo que los gamers tendrán la sensación de que les falta algo. Aún así, si no vas a utilizarlo para jugar, o simplemente quieres un buen ratón para utilizar con tu ordenador portátil o tu netbook con Windows (sólo es compatible con este sistema operativo), el Arc Touch Mouse es una excelente opción. Ojalá se siga innovando en esta dirección, se echan de menos más novedades en este sector.

El precio recomendado del Arc Touch Mouse de Microsoft es de 60 euros (unos 79 dólares). Puede parecer excesivo para un ratón pero, en mi opinión, es bastante ajustado a lo que ofrece.