Una de las mayores preocupaciones de los usuarios de cámaras fotográficas hoy en día es la construcción de sus equipos, cosa perfectamente comprensible pues nos dejamos en ellos una importante suma de dinero, la diferencia con respecto a épocas pasadas es que ahora el marketing nos ha impuesto la idea de que nuestra cámara debe estar construida con poderosas aleaciones de metal y plenamente sellada contra polvo, agua…vamos, un verdadero tanque. Nuestras cámaras de aficionado, aunque no tengan la construcción de una cámara profesional aguantan perfectamente largas y tortuosas sesiones a pleno sol o incluso las primeras gotas de una lluvia, cosa que digo desde la experiencia. Obviamente cuanto más protegida esté nuestra cámara mejor que mejor, pero eso hay que pagarlo, no es un regalo. El que quiera pagar 500 euros más por un blindaje anti tornados está en su derecho pero yo aun no creo necesitarlo. Para ocasiones puntuales en los que necesitamos protección extra la mejor opción es una de estas carcasas robustas.

No recomendable para aquellos enamorados de las líneas, colores y señas de identidad de sus cámaras porque es como si le pusieramos un chaleco antibalas a nuestra cámara haciéndola irreconocible. Podemos proteger tanto el cuerpo como el objetivo, la pantalla y demás complementos de una manera muy sencilla y práctica y sin necesidad de desembolsar el dinero que cuesta una cámara-bunker además podríamos usarlo solo cuando realmente lo necesitemos, se me ocurre por ejemplo que cubriendo un rallye en tierra en el que los coches, al pasar, despiden piedras, polvo y barro contra nosotros sería un estupendo aliado. Yo alguna vez he preferido optar por dejar la cámara en la bolsa ante situaciones como la que cito, con una armadura así no hubiese tenido problemas. ¿Lo mejor de todo? que los que no pertenecemos a la religión canonista ni nikonista también podemos encontrar estas armaduras para algún modelo de Sony, Olympus o Pentax. Ya no tenéis excusa alguna para llegar a casa con vuestra cámara rota después de una dura sesión.

Vía Petapixel