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¿Por qué es tan importante la neutralidad en la red?

Por el 30 de Noviembre de 2010, 15:45
¿Por qué es tan importante la neutralidad en la red?

Muchos ya sabréis de qué estamos hablando cuando utilizamos estas palabras, a otros puede que no os suene aún de nada. Para aquellos que no sepan de qué hablamos os emplazo al magnifico manifiesto que nuestro compañero Eduardo Arcos escribe hoy en Bitelia. Son doce puntos con los que comenzar a luchar en común por una propuesta firme al Gobierno. Una propuesta que solamente pide una legislación por una Internet libre y de todos, por un red neutral. Veamos un poco la definición sencilla y personal de este principio, por qué nos posicionamos a favor de ella y por qué te pedimos que te unas a éste o a cualquier otro para que exista el debate y para que tanto tú, el lector, como las empresas que funcionan en Internet no pierdan los principios básicos e igualitarios en la red.

De qué va todo esto

¿Qué es la Neutralidad en la Red? Existen muchas definiciones, pero para que todos nos entendamos claramente, se trata de un principio en el que todos los datos que circulan por Internet (aquellos que recibes o que envías) deben tener el mismo trato, sin ninguna diferencia o ventaja de nada o de nadie.

¿Por qué? Pues la idea parte evidentemente de la necesidad de que ningún poder, cualquiera que sea su procedencia (gobiernos, proveedores, telefónicas, servicios de inteligencia… ) pueda llegar a controlar el envío o recibo de datos, que nadie trate de manera distinta un paquete de datos de otro, que se garantice por lo tanto la neutralidad.

En España, en estos momentos, no podemos hablar de un sistema imparcial del todo. Al menos si comparamos nuestra situación con la de otros países como pueden ser China. Visto así, vivimos en un paraíso de redes. Pero la historia y las circunstancias nos dicen que es mejor sentar las bases y adelantarse a un problema, que comenzar a buscar soluciones cuando todo ha estallado. Parte del pequeño cisma que se está creando surge, y es una paradoja, de los grandes avances en la tecnología. Tenemos y disponemos en el mercado de un producto llamado a congestionar, y de qué manera, las redes del mundo entero.

Pongamos como ejemplo los nuevos dispositivos. El móvil o smartphone y todos lo derivados que van surgiendo tras él (tabletas, netbooks, eBooks… ) conforman una espiral cuya manufactura multiplica a los avances en redes móviles. Hace tiempo que la navegación 3G se quedó obsoleta y mientras en occidente esperamos las 4G, el WiFi comienza a congestionarse seriamente. Valga como símil el gran número de coches que existe en una gran ciudad y el terrible tráfico que crea. Algo parecido ocurre en la red. Hemos pasado en muy poco tiempo de tener un ordenador por casa a tener al menos dos, más algún smartphone o dispositivo móvil.

Primeras consecuencias

Estos últimos años (grandes desarrollos tecnólogicos, en redes, nuevos sistemas de transmisión) han sido en gran parte los que desembocan en lo que estos días os pedimos, actuar. La limitación de la red comienza a dar señales serias de agotamiento, y la consecuencia son los primeros movimientos de telefónicas y proveedores por sacar el mayor rendimiento haciendo uso de su situación privilegiada.

El primer aviso, y muy serio, lo encontramos en las tarifas móviles de datos que muchos de nosotros tenemos, y en las que hay que leer la letra pequeña para identificar el “cambio” de política. Estos cambios se mueven de diferentes formas y van desde el bloqueo a redes P2P o por el contrario cambio de tarifa a una más elevada si la utilizas. También te pueden ralentizar la tarifa plana que tengas contratada si tu tráfico es demasiado elevado. Si utilizas VoiP, tu servicio y tarificación puede resultar modificada, siempre y cuando estuviera especificado en la letra pequeña.

Podemos o no estar de acuerdo con estas nuevas normas que comienzan a proliferar entre los proveedores o telecos, pero no están incurriendo en nada ilegal. Desgraciadamente lo que hoy entendemos como neutralidad en la red pende de un hilo, y cualquier telefónica o gobierno puede romper la situación. Sólo existen buenos principios en estos momentos, demasiado poco para los millones que se juegan.

El caso de las tarifas móviles es totalmente extrapolable al resto de tarifas planas que tenemos en casa ya sea ADSL o por cable. Telefónica en España y el resto de las grandes telecos después, han insinuado, cada vez más fuerte, de la necesidad de modificar los parámetros actuales. Según ellos, un modelo, el actual, inviable en el futuro por la alta congestión en la red. Necesitan más ingresos para poder asegurar una mejora en las instalaciones, y en consecuencia, de nuestras velocidades en red.

Es por esto precisamente por lo que urge un cambio de modelo, donde la legislación regule y marque una frontera para que el propio usuario de Internet y la sociedad no vea condicionado el acceso gratuito y universal a la red, ya sea desde al ámbito, privado, público o empresarial. Os pongo un ejemplo para que lo entendáis: supongamos que un proveedor tiene derecho a modificar la red a su antojo, si el proveedor tiene contratos con Facebook (es un ejemplo), podría ralentizar el uso del resto de redes sociales para beneficiar a su socio y crear monopolio. Este pequeño ejemplo lo podemos extrapolar a todo tipo de empresas.

La privacidad sería el segundo gran escollo que nos encontramos. Ayer pudimos ver el alcance que puede tener Internet, arrasando con aquellos que creíamos “intocables”. En Bitelia escribimos sobre el peligro de lo que puede ocurrir a raíz de WikiLeaks. Es inevitable que a partir de lo ocurrido estos días no exista un antes y un después, y que los gobiernos intenten paliar el nuevo mal endémico controlándolo a su antojo.

¿Qué hacemos?

Una buena posibilidad sería subirse al carro (manifiesto) que os proponemos desde aquí. Independientemente de si el manifiesto vale finalmente o no para algo, tomémoslo como un medio, un transporte que nos garantizara subirnos y estar informados o si lo deseas, participar activamente del debate, un debate que estos días vivirá en el Senado una etapa más, con la nueva moción sobre la neutralidad presentada por varios grupos parlamentarios como una alternativa al que lanzó el PP.

Os invito a formar parte del manifiesto o manifiestos que existen por la red, como oyentes o como parte activa, pero principalmente os invito a que os unáis al debate sano y propicio para conseguir que nuestros intereses y los de vosotros, los lectores, no se resientan ni sufran agravios comparativos en un futuro. Y sobre todo, me gustaría que todos los que nos leéis diariamente, vosotros, la comunidad de Hipertextual, nos deis vuestra opinión. Sea cual sea, porque de eso se trata, de manifestarse, de debatir y de encontrar entre todos soluciones a los problemas que nos plantean. ¿Cuál es tu opinión?

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