La Unión Europea ha decidido tomar cartas en el asunto y aumentará el asedio contra las plataformas sociales y la distribución que se hace de la privacidad en la web. La noticia supone el mayor movimiento en Europa contra el uso indebido de los datos personales de los usuarios, ahora, y más que nunca, tras los continuos casos de investigación.

Aunque el escrito tienen carácter universal y no será hasta agosto del 2011 cuando entre en vigor, el movimiento tiene a dos fuentes como punto de las represalias, Facebook y Google. La Comisión Europea revisará leyes que tienen más de 15 años de antigüedad y habrá consultas públicas a partir del próximo año.

El historial con el que nos hemos estado encontrando desde hace meses ha sido el detonante de la ofensiva, un punto y aparte en el que se tratará de marcar claramente las líneas que deben haber entre la web y el ciudadano. Un control que tendrá un marcado carácter conciliador con el usuario y su actual situación de indefensión ante los usos indebidos de la web para la obtención de publicidad a través de los datos.

Todo esto suena muy bien, pero, ¿de qué tratan estas normas futuras? Principalmente de asediar y obligar a las empresas en la red a obtener el consentimiento de los usuarios antes de descargarla y mover sus datos, de intentar, en la medida de lo posible, que se elimine todo rastro personal en las webs sociales si no existe consentimiento. El informe dice en parte de su contenido que:

Es indispensable que las personas estén claramente informadas, de manera transparente, a través de tratamientos de datos acerca de cómo y por quién están siendo recogidos y tratados, por qué motivos y por cuánto tiempo. La protección de los datos personales es un derecho fundamental y para garantizar este derecho se necesitan normas claras y coherentes de datos de protección. Tenemos que poner nuestras leyes al día

A mí personalmente me gusta la idea y es un paso adelante para unificar los vacíos legales que se encuentran actualmente, que no benefician ni a la imagen de las propias compañías ni, en mayor medida, al ciudadano. Aunque muchos sepan de lo que estamos hablando, la gran mayoría no tiene ni idea del alcance que puede tener lo que se escribe en la red, principalmente porque no tienen porqué saberlo, para eso están las leyes. No creo que debamos pensar en una cruzada contra las compañías, sino de delimitar y poner franjas a la publicidad dirigida, o, en el peor de los casos, al rastreo de datos u obtención de estos sin que el usuario tenga idea.

Vía: Reuters