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La semana pasada comentamos que Rusia iba a apostar por el software libre para así minimizar el uso de productos de Microsoft dentro de los sistemas gubernamentales, para así garantizar su independencia tecnológica. Es una decisión loable aunque no es nada novedosa, si bien es cierto que existen muchas instituciones y gobiernos abogan por el software libre, incluso desarrollando sus propias distribuciones Linux, en la mayoría de casos encontramos un parque informático y unos sistemas de información que abarcan ambos tipos de soluciones, libres y propietarias. Y si Linux es bueno para los gobiernos, también lo es para las empresas, ¿no?, entonces, ¿por qué no migrar hacia entonos basados en soluciones libres?

Para empezar, yo apostaría por un uso real del software libre, tanto en instituciones gubernamentales como en empresas. ¿Y qué es un uso real?, pues no es sólo tener acceso al código y tener el derecho a distribuirlo, copiarlo y modificarlo; también, desde mi punto de vista, es desarrollarlo con componentes libres, es decir, utilizar bases de datos libres como MySQL (que por ahora lo es) o PostgreSQL, frente a productos cerrados y propietarios como Oracle. Basar un sistema sobre cimientos propietarios, por mucho acceso que tengas al código, en el fondo, sigues vinculado al fabricante de la solución propietaria en la que te basas.

Por otro lado, quizás desarrollar tu propia distribución no sea la mejor de las soluciones, aunque parece que se está poniendo de moda. Sí que es cierto que cada organización es única, pero si no le pedimos a Microsoft una versión de Windows especial para cada empresa, quizás podríamos hacer algo parecido con las distribuciones, instalando directamente la distribución con la que nos sintamos más cómodos, tanto en el escritorio como para soportar nuestras aplicaciones y, luego, personalizarla a nuestro gusto.

¿Y qué beneficios encontramos en el software libre?

  • Libertad: al igual que Rusia, estar atado a un único proveedor no es una situación cómoda para ningún gobierno o empresa. Migrar a software libre te dota de una independencia total de proveedores y fabricantes, abriendo la organización a un espectro mucho más amplio de empresas que pueden prestar servicios de soporte, además de contar con toda una comunidad de desarrolladores que trabajan para mejorar las aplicaciones y con los que se puede colaborar de manera mucho más estrecha y cercana.

  • Flexibilidad: en muchas ocasiones, las nuevas versiones de aplicaciones y sistemas propietarios obligan a actualizar las infraestructuras, puesto que incluyen unos requisitos de funcionamiento mucho más restrictivos y que implican la ampliación o la adquisición de nuevos activos. Sin embargo, los requisitos de hardware de las distribuciones Linux son algo más relajados, permitiendo una mayor amortización de las infraestructuras de la organización y, por tanto, alargando el ciclo de vida útil del hardware, lo cual es bastante importante en épocas de recesión económica como la actual.

  • Seguridad: las continuas vulnerabilidades que se van descubriendo en los sistemas Windows ligadas a la dependencia de Microsoft para que los solucione (cuando estima oportuno) sumadas a la mala gestión de privilegios en el sistema hacen que este tipo de sistemas sea objeto de continuos ataques y malware. Una vulnerabilidad encontrada en Linux se soluciona rápido, hay toda una comunidad que puede trabajar en solucionarlo, el código es público, cualquiera puede colaborar.

  • Fiabilidad: la estabilidad y la fiabilidad son dos de las características principales de Linux, tanto en servidores como en soluciones de escritorio. Los sistemas basados en Linux no adolecen de inestabilidad por un uso prolongado, por lo que no necesitan reiniciarse de vez en cuando.

  • Coste: este aspecto es bastante diferenciador, el software libre, en su mayoría gratuito, frente a soluciones propietarias con un coste vinculado a licencias que encima hay que renovar.

Ningún sistema operativo es perfecto, eso está claro, pero, cada vez, vemos más y más casos de éxito en empresas y gobiernos, por lo que el cambio, realmente merece la pena. Y si es bueno en términos económicos y desde un punto de vista técnico, ¿por qué parece que cuesta tanto migrar?.

Vía: Network World | Imagen: MyLinux