Seguimos con nuestra serie de consejos para corregir los problemas de velocidad en nuestros Macs. Tal como comentásteis ayer, sólo mostramos dos características muy sencillas que nos podía convenir repasar, las deficiencias de hardware y los reinicios habituales. Lógicamente eso no es todo lo que podemos hacer.

Hoy nos vamos a centrar en otros tres pasos que todo buen maquero debe conocer si desea estrujar un poquito más su equipo, sobre todo los más antiguos. Por un lado hablaremos de nuestro escritorio, por otro de las aplicaciones y terminaremos hablando de los elementos que se cargan en el arranque de nuestro Mac.

Cuidando nuestro escritorio

Si deseamos que nuestro Mac mejore en velocidad de ejecución una de las primeras preguntas que deberíamos hacernos es: ¿tengo muchos iconos colocados en mi escritorio? Si me preguntáseis a mi os sorprenderíais, desde hace tiempo tengo la costumbre de almacenar en este lugar los archivos del momento, como un bandeja de entrada de todo lo que me llega al Mac (por correo, descargas de los navegadores, etc). No es un hábito muy sano, pero es una forma de estar consciente de lo que manejo, digamos que siempre está ahí diciéndome «cólocame en otro lugar, ordéname ya».

El inconveniente que esto plantea es que, al parecer, cuantos más iconos se hallen alojados en el escritorio más se ralentizará nuestro sistema. ¿La razón? Todos estos archivos se tratan en el sistema como ventanas específicas, de modo que ocupan espacio en la gestión de las ventanas, lo que se traduce en menos velocidad. De forma que un consejo muy sencillo es, al igual que hago yo: al final del día elimina lo que no necesites del escritorio y copia el resto a los lugares donde deben estar.

Aplicaciones abiertas

Este consejo es de cajón, pero nunca está de más recordarlo. Cuantas más aplicaciones tengamos abiertas más lento irá nuestro Mac. Es decir, olvídate, con un Mac antiguo, de abrir 8 o 10 aplicaciones al mismo tiempo y esperar que el ordenador actúe como si nada. Todo lo contrario.

Lo qué sí conviene es averiguar qué aplicaciones son más pesadas y cuáles menos. De esta forma, si notamos que el Mac se sobrecarga en exceso siempre empezaríamos por las más perjudiciales. En mi caso particular, no es lo mismo tener abierto iTunes que Tweetie. No es lo mismo Vmware Fusion (el virtualizador de sistemas operativos) que Submerge. Cuando sufro problemas de sobrecarga comienzo cerrando estas dos aplicaciones: iTunes y Vmware Fusion, porque en la mayoría de las ocasiones, tras su cierre, los problemas se eliminan.

Elementos que se ejecutan al iniciar sesión

Por este nombre designamos a todo aquel programa que se carga cuando encendemos nuestro ordenador. Ya sabéis, al cabo del tiempo uno acaba instalando algunos programas que piden ser iniciados automáticamente en el arranque. En otros casos puede que hasta nosotros hayamos incluido en el arranque algún programa que necesitamos.

Para algunas cosas puede ser una ventaja como cuando usamos una misma aplicación todos los días, pero en muchísimos casos acaban convirtiéndose en un lastre para el sistema. Si deseamos saber qué elemento se ejecuta al iniciar sesión deberemos ir a Preferencias del sistema, la opción Cuentas y la pestaña Arranque. Desde ahí podremos activar o desactivar ítems a nuestra conveniencia.

Espero que estos consejos hayan sido útiles para parte de nuestros lectores. Recordad que esta sección aún no ha terminado, seguiremos comentando otras opciones en próximos posts. Como siempre, os espero en los comentarios para conocer vuestras impresiones.

Imagen: MacLife | Rebelpixel