Una de las cosas más complicadas en fotografía (creo que alguna vez ya lo he dicho) es saber iluminar bien. Hay que tener buenos maestros y sobre todo mucha paciencia, porque como en todo, casi siempre es aprender en base a la prueba y el error. Uno generalmente comienza iluminando pequeños motivos, alguna naturaleza muerta, un bodegón. Después continúa con cosas más complicadas y ahí conoce el estudio. Salimos del estudio con un equipo de flashes y aprendemos a iluminar en exteriores. ¿Y después que sigue? Después podemos preguntarles a la gente de la Asociación Fotográfica de Toledo que fueron quienes iluminaron la ciudad entera con 3000 flashes de 50 fotógrafos reunidos en puntos estratégicos de la ciudad y que lograron la foto que vemos arriba. ¿No es genial?

La idea se generó dentro de la Asociación. Querían tomar una foto panorámica de la ciudad de Toledo pero compensando las zonas menos iluminadas. Entonces decidieron comenzar a realizar pruebas en sitios más chicos con al colaboración de los fotógrafos que quisieran participar. De a poco lograron un grupo de cincuenta personas y de manera muy organizada fueron repartiéndose dentro de los 100.000 metros cuadrados, pensando y planeando el proyecto. La idea nació el 6 de abril de este año y el 25 de septiembre ya estaban realizando las 1200 fotos que se necesitaron (incluidas las pruebas).

Una excelente descripción e historia de como se realizó la foto podemos leerla en el sitio de la Asociación Fotográfica de Toledo. Les recomiendo su lectura ya que en primera persona cuentan el proceso, las idas y venidas y nombres de quienes participaron en tan difícil proyecto.

Así que a partir de ahora a no decepcionarse más si se nos complica la iluminación en alguna toma, en fotografía con un poco de creatividad y técnica todo, aparentemente, es posible.

Via: Xatakafoto | Foto: Asociación Fotográfica de Toledo