Estoy seguro de que muchos de los que leéis Gizmóvil a diario os podéis hacer una idea de lo que viene a continuación, de mi opinión sobre un terminal de Nokia que llega en un momento difícil para la empresa, incapaz de lanzar un smartphone de gama media-alta en condiciones y que esperará casi un año en cambiar de sistema operativo. Pues sí, he avisar que no so vais a llevar ninguna sorpresa con mi opinión del Nokia N8.

Lo que tenemos aquí es como una tradición en Nokia, un increíble terminal que se ve increíble, tiene unas características increíbles pero que cuando lo usas te das cuenta de lo agradecidos que debemos de estar por Android e iOS. Es normal en los últimos gama alta de Nokia, pasó con el N97, la cagaron como nunca con ese terminal, después vinieron con el N97 mini, la cagaron un poco menos, ahora llega el N8 intentando resarcirse de los terminales pasados con el anuncio de una nueva versión de Symbian y de unas características que en el papel son absolutamente increíbles.

Nokia N8 ha llegado a Europa en este mes de octubre, pero es un terminal que lleva más de dos años en desarrollo, por lo que podemos ver que Nokia lleva planeando el lanzamiento de este terminal durante mucho tiempo, tanto tiempo del que es imposible no darse cuenta de que este producto no está bien. No logro entender como en Nokia, una empresa con tanto talento dentro, nadie dijo a su jefe: “esto que vamos a lanzar es una mierda, ¿lo sabes?”. Vale, seguramente su trabajo después de esas palabras estaría en peligro, pero sabemos que muchos desarrolladores y diseñadores llevan años descontentos con el trabajo que hacen en Nokia, una empresa lenta, extremadamente burocrática y que durante los últimos 5 años ha tomado unas malas decisiones que le han llevado a, sí, ser el número uno en ventas de móviles, pero ser completa y absolutamente imperceptibles en el mercado de los smartphones aparte de los típicos compradores que caen porque “siempre usaron un Nokia”.

Yo mismo he visto más de una vez como un usuario 100% fiel a Nokia, tras ver un terminal Android o un iPhone, incluso una BlackBerry, se han cambiado sin poner un reproche. Este es el comportamiento que Nokia está intentando combatir con el N8, ¿lo ha conseguido?

Diseño

Como es habitual, mis felicitaciones al equipo del argentino Axel Meyer, cabeza del departamento de diseño de Nokia Nseries, porque el N8 es otro ejemplo de lo bien que puede salir a nivel de diseño y de materiales un termina. Es bonito, pese a que creo que tiene un par de problemas de diseño como la imposibilidad de cambiar la batería sin quitar dos tornillos, pero actualmente el cambio de baterías es algo de lo que se puede prescindir, millones de iPhone lo demuestran.

Lo que se necesita en un terminal son cuatro o cinco cosas simples: un botón de encendido, un botón dedicado para la cámara, una entrada para tarjetas microSD y otra para la tarjeta SIM. El Nokia N8 tiene todo esto, además de una conexión mini HDMI para conectarlo a una pantalla de alta definición y así ver películas que puedes pasar o grabar con su increíble cámara de 12 megapíxeles.

Otro problema de su diseño es la parte de la cámara. Parece que el modelo de sensor que Nokia usa es bastante grande y todo el hardware de la cámara sobresale por encima de la parte inferior unos milímetros, no es algo que quite el sueño, pero ese desnivel no queda muy estético, no molesta, tampoco es algo muy importante, pero si no estuviese sería mejor.

Nokia N8 está construido con una sola pieza de metal, un cuerpo unibody que está disponible en varios colores, pese a que esto ya os lo aviso, con casi toda seguridad el modelo que más verás es el negro. Se siente sólido, se siente irrompible, pese a que no se me ha pasado por la cabeza tirarlo al suelo para comprobarlo, pero para ser un terminal con un cuerpo metalizado no se sienta para nada pesado, al contrario, a mi me parece que es bastante ligero para su tamaño y lo que estamos acostumbrados en otras marcas.

En la parte izquierda del N8 tenemos las entradas para la tarjeta SIM, la tarjeta micrSD y la conexión microUSB para intercambiar datos. En la parte derecha tenemos los botones para controlar el volumente, la tecla de desbloqueo de la pantalla y la tecla para lanzar la cámara. En la parte superior encontramos la conexión para auriculares de 3.5mm —estándar—, la conexión mini HDMI para conectarlo a una pantalla HD y el botón de encendido. Por debajo solo tenemos el micrófono y por alguna razón, una conexión fina para cargar el Nokia N8, sí, como los cargadores que se usaban antes de que el microUSB fuese un estándar, pues el N8 tiene doble conexión de carga, microUSB o esta conexión fina.

En su parte frontal tenemos la pantalla y en la parte inferior uno de esos detalles que pese a ser perfectos y estar en el sitio justo, es inevitable pensar que se trata de una copia. Me refiero al botón que lanza le menú de las aplicaciones, que mientras tengas la pantalla en reposo muestra una luz intermitente simulando la respiración humana, dando a entender que “está dormido” pero activo. Para que nos entendamos, es un detalle de diseño copiado de los MacBook Pro de Apple. También se pone a parpadear cuando recibes un mensajes o tienes una llamada perdida.

Pantalla

Nokia se ha decidido por una pantalla de 3.5 pulgadas, no es la más grande, ni mucho menos es el terminal de pantalla táctil más pequeño, pero parece que actualmente estamos viendo como las pantallas parecen estar entre las 3.6 y las 4 pulgadas. Pero para mi es un tamaño perfecto, siempre he pensado que los terminales de pantalla de 4 pulgadas son incómodos de usar en algunas ocasiones, o de guardarlo en un bolsillo del pantalón por ejemplo.

Nokia desistió de usar pantallas táctiles resistivas —Nokia 5800 XpressMusic es un ejemplo—, pero que esta vez tenga una pantalla capacitiva no quiere decir que todos sus problemas estén resueltos, ni mucho menos. Pulsar la pantalla del N8 es algo extraño de lo que estoy acostumbrado, de nuevo: no es algo malo, es simplemente que la forma que lo hace Nokia no me convence. Se nota cierta lentitud entre que pulsas y aparece la acción en la pantalla, en aplicaciones como Ovi Store es bastante dramático, pulsas y no pasa nada, tienes que volver a pulsar en el lugar correcto, pero seguramente sea el software el que esté fallando.

Es una pantalla TFT-LCD tradicional OLED, nada de Super LCD o AMOLED o Super AMOLED o RetinaDisplay. Una baja resolución de pantalla y un no muy alto nivel de brillo fallan en esta parte de la reseña, seguramente cuando te estés quedando sin batería darás gracias porque no se pueda aumentar el brillo.

Cámara

Nokia, en serio, dedicate a hacer cámaras porque aquí si que lo clavan. El uso de una óptica Carl Zeiss y de un sensor de 12 megapíxeles es una suma ganadora. Lo cierto es que me da absolutamente igual que el sensor sea de 12 o de 12 o de 8 megapíxeles, Nokia juega con el viejo recurso de “cuantos más megapíxeles mejor”, sacado de los más casposos y rancios departamentos de marketing de estas multinacionales, personalmente hubiese preferido que Nokia hubiese lanzado un terminal con un sensor de menor resolución —8 megapíxeles por ejemplo— y se hiciesen notar que es la mejor cámara de 8 megapíxeles del mercado, en vez de lanzar una de 12 y que mañana venga otra empresa y diga que ellos tienen la mejor cámara de 12 megapíxeles.

Se pueden comer los megapíxeles, porque realmente no se necesitan imágenes de 4000×4000 píxeles hechas con un móvil. En cambio, hay un problema con la cámara que poco he visto comentar en internet, por alguna razón Nokia solo permite que el N8 haga fotos en un aspecto 16:9, no se pueden hacer fotos en 4:3, en un formato más cuadrado y tradicional. Muchas veces un formato de 16:9 queda ridículo, sobre todo cuando las fotos son vertical.

Actualización: Las fotos se pueden activar en modo 4:3 subiendo la resolución a 12 megapíxeles.

La grabación de vídeo es de 720p, raro porque se supone que el N8 tiene un potente procesador gráfico y un sensor con muchos megapíxeles, ¿por qué motivo no puede grabar en 1080p? Seguramente porque te quedarías sin memoria libre tras unos minutos de grabación de vídeo, pero demonios, para eso están las tarjetas microSDHC. La grabación de vídeo, al igual que con las fotos, es excelente, Carl Zeiss ha llevado su óptica miniaturizada hasta el límite, con un 28mm que realmente se nota comparándolo con otras cámaras, haciendo fotos con mucha más visión.

Accede a la galería de prueba del Nokia N8. Te puedes descargar un ZIP con las imágenes sin redimensionar: Fotos Nokia N8.zip – 37,9 MB.

Existe un problema en la grabación de vídeo y es que si bien te permite hacer zoom mientras grabas, el zoom es por pasos y no es progresivo, el resultado en un vídeo es de un zoom escalonado y no suave, no es el fin del mundo, pero es un detealle importante teniendo en cuenta que Nokia vende un teléfono pegado a una gran cámara de fotos y vídeos (gracias Carolina Denia por apuntar este detalle en la presentación).

Pero al final del día, lo importante es que la calidad de las fotos sea buena, pues bien, aun estamos lejos de ver cámaras en móviles capaces de hacer grandiosas fotos, su sensor es muy pequeño y entra menos luz, las fotos en modo nocturno, como es habitual en las cámaras de Nokia son un “olvidate”, por lo menos sin flash, tiene un potente flash que alumbra bastante, mucho más potente de lo que pueda parecer que por lo que he probado puede alumbrar unos 10 metros. Eso si, pobre del que se ponga delante, porque te deja durante un par de segundos ciego.

USB on the go

Esta es una de esas funciones muy bien pensadas que Nokia no explota, el N8 integra la función USB on the Go, que no es más que la posibilidad de leer memorias USB conectando un adaptador de microUSB a USB que viene en la caja del terminal. Imagina que un amigo te pasa las fotos de una fiesta en una memoria USB y quieres veras, si tienes el cable a mano puedes conectar el cable/adaptador, conectar la memoria y visualizar los archivos.

Es genial para gente que use memorias USB, pero hay una cosa llamada Facebook, Tuenti, Flickr… que hace bastante innecesario el que un amigo te pase unas fotos o casi cualquier documento, claro que siempre hay casos en los que aun es necesario pasar datos por USB y si quieres previsualizarlos, esta opción es perfecta. Pero claro, aquí el problema, a ver quien es el listo que se pasa la vida con el cablecito (de unos 10 centímetros de longitud) en el bolsillo para poder sacarlo y usarlo cuando quiera, simplemente no, es un accesorio para tener en casa o llevarte cuando sabes que vas a usarlo, pero a no ser que seas una persona que tiene que mandar documentos de un USB desde cualquier lugar, dudo que su utilidad sea completa para “una persona normal”.

Altavoz

No se si dar las gracias o maltratar verbalmente a Nokia por el altavoz del N8, porque no está nada mal la calidad del audio que es capaz de sacar de esa pequeña rendija debajo de la cámara es bastante decente. Por desgracia todo el mundo sabe que el uso de los altavoces de los móviles es actuamente monopolizado por personas sin un mínimo respeto (y gusto, todo sea dicho) que no hacen más que poner música en lugares públicos molestando al resto de personas. Es un hecho científico, si eres de los que van por la vida con la música y el altavoz encendido, te mereces un golpe. ¡Es ciencia!

Pero volviendo a lo que hablamos, lo cierto es que el altavoz del Nokia N8 es muy bueno cuando estás viendo con varias personas un vídeo, la calidad siempre depende del vídeo, pero si está grabado medianamente bien puedes tener un volumen y una claridad más que decentes.

Symbian^3

Muy bien, aquí es cuando llega la bomba, ¿estás preparado? De lo que has leído antes, de sus características técnicas y su hardware. pues olvidate de todo lo que he escrito antes porque cuando llega el momento crucial, el software, resulta que el Nokia N8 es a mi juicio un bonito, gran y caro pisapapeles.

No me gusta Symbian, no me gusta porque odio todo lo que no sea de Apple (para que veáis que leo los comentarios de los fanboys), no es que no me guste porque sea de Nokia, no me gusta Symbian porque está anticuado, es feo, lento y poco usable.

La fundación Symbian ha hecho un buen trabajo de actualización con Symbian^3, pero lo siento, no veo grandes diferencias con la versión anterior, vale, la interfaz ha cambiado, ahora hay efectos animados más 3D, será algo más rápido, seguramente a nivel de desarrollo hay grandes cambios, pero el usuario, el que lo va a usar día a día sin importarle las optimizaciones hechas en el código, simplemente va a ver como no hay una evolución aparte de algunas mejoras de interfaz que debieron de llegar hace 4 años.

Es que me es imposible trabajar o hacer nada con Symbian^3, vale, se que mis necesidades no son las mismas que muchas personas que comprarían este terminal, pero algo básico, el crear un email y enviarlo es un proceso lento. ¿La culpa? Particularmente del teclado. No me puedo creer que estemos en el 2010 y Symbian aun siga teniendo un teclado tan ridículamente malo. Empezando por el mayor de los fallos, no tiene teclado QWERTY en modo vertical, en este formato sólo tiene un teclado T9, sí, en 2010 y aun con teclados T9 en pantalla táctiles. Puedo entender que en un teléfono de gama baja o gama media-baja se ponga un teclado físico T9, pero demonios, estás vendiendo un terminal de gama alta en el 2010 y el único teclado decente que tienes es girando el terminal y ponerlo horizontal.

Aun poniendo el N8 en formato horizontal, su teclado es bastante pésimo, al girarlo cambia la visualización ocupando 2/3 partes de la pantalla el teclado y el resto un espacio en blanco donde aparece lo que vas escribiendo, no puedes ver la aplicación o lo que estabas haciendo. Volvemos a lo de hace algunas líneas arriba, ¿nadie en Nokia se ha dado cuenta que esto es porquería? Como se ha dejado que un producto valorado en 500 euros salga de fabrica con una de las características más básicas e importantes así.

Me se la reacción de Nokia, de verdad, me la he aprendido a base de que los responsables de Nokia me lo digan una y otra vez. Nokia usa el teclado T9 porque “a mucha gente aun le gusta escribir en estos teclados”. Si, a la gente también le gustaba usar cabinas telefónicas ¿y dónde están ahora? (no, en serio, ¿dónde?).

Hay un momento en el que hay que evolucionar los productos a un nivel en el que la competencia te tiene ganada la batalla y prácticamente la guerra. Nokia tiene un serio problema con Symbian, si por mi fuese me desharía de ellos por completo, lo liberaría como proyecto Open Source para que la gente hago con él lo que quiera y pasaría directamente a MeeGo.

Que yo le esté dando tanta importancia al teclado es algo que quizá muchas personas no entiende, pero siempre lo diré y lo repetiré, el teclado virtual de un terminal de pantalla táctil es la segunda o tercera cosa más importante en estos terminales, es la herramienta que vas a usar para comunicarte y cuando es un producto malo, al final el uso del producto general es mala.

No todo es malo en Symbian^3, sigue siendo un sistema operativo móvil limitado. sí, pero hay cosas que están bien, ahora tienen 5 diseños que puedes usar, tres pantallas de inicio que puedes llenar con widgets, una visualización de discos en el reproductor estilo CoverFlow, multitarea que ta estaba en versiones anteriores, pero que ahora se ha mejorado su visualización cuando pulsas por un par de segundos el botón inferior, mostrando unos grandes recuadros por aplicación abierta. Estoy seguro de que ahora es más rápido y es mejor a nivel de desarrollo, pero a vista de usuario, poca cosa ha cambiado, sigue siendo en esencia el mismo sistema operativo.

Creo que lo más demoledor de todo, lo que a mi personalmente me convenció por completo para desistir de intentar poner buena cara al Nokia N8 es algo que encuentro preocupante. Durante la presentación en España hice una sola pregunta que para mi es crucial: Teniendo en cuenta que es un terminal que vale 500 euros ¿puede un usuario esperar una actualización de Symbian con nuevas funciones, cambios de interfaz, mejoras en aplicaciones…? Es decir, lo que Apple con iOS y Google con Android hacen, lanzar nuevas versiones para su sistema operativo y revalorizar el móvil gracias a estas novedades. Por desgracia para Nokia, no tienen ni idea.

Jamás podré aconsejar a una persona que se gaste 500 euros en un móvil que se sabe no recibirá actualizaciones sustanciales, aparte de las típicas actualizaciones de bugs. Estamos hablando que un terminal que Nokia pone como gama alta, aportando todo lo que puede en el hardware, no tendrá actualizaciones de software (a no ser que Symbian nos de una grata sorpresa).

Batería

A mi no me importa que no se pueda quitar la batería a un móvil, si la batería de un terminal al que no se le puede sacar la pila falla, demando al fabricante que me reemplace el terminal, porque ellos han decidido cerrar esta parte del terminal y deben de estar muy seguros de su desempeño para hacer tal cosa. Comprendo a los que han usado terminales que pueden cambiar la batería cuando se quejan de este motivo, pero sinceramente es algo que pasas por alto cuando no notas problemas con ella.

El desempeño de la batería del Nokia N8 es bueno, me esperaba mucho más de la batería pero está en lo que podríamos llamar la media de los terminales hoy en día. Con un uso “normal”, y esto quiere decir varias llamadas de voz no superiores a 5 minutos, bastante uso de la cámara con y sin flash, reproducción de vídeo, ejecución de varias aplicaciones, etc…, he logrado alcanzar algo más de un día sin preocuparme por encontrar un cable para recargarlo.

Me esperaba más de su batería porque pienso que es un terminal puramente multimedia, por lo tanto es obvio que la cámara y el vídeo van a estar muy presentes por lo tanto cuanta más capacidad de batería tenga, mejor.

Veredicto

4/10

Nokia sigue vendiendo hardware, sigue vendiendo un móvil con unas características técnicas, no es capaz ni puede vender un móvil con un gran software que te hará la vida digital más sencilla. Este es uno de los grandes problemas de Nokia en la actualidad, la incapacidad de convencer en lo que actualmente importa: el software.

El juego ha cambiado en los últimos cinco años, si antes todas las marcas hacían el móvil más pequeño, el más delgado, el que mejor cámara tiene… ahora siguen esta ruta, pero dando una importancia casi mayor a que usan un software que te hará la vida más fácil, aplicaciones que se sincronizan con lo que usas día a día, ya sea el correo electrónico, redes sociales o mensajería instantánea.

No se si te has dado cuenta, pero en ningún momento he utilizado el término smartphone para referirme al Nokia N8, simplemente porque pese a lo que digan desde el departamento de marketing, el N8 para mi no es un smartphone. ¿Qué es y que no es un smartphone? Actualmente no hay una definición clara en lo que lo define como smartphone, ¿es el email? ¿es la mensajería instantánea o la posibilidad de conectarse a redes sociales? Lo cierto es que para mi un smartphone tiene que tener un poco de todo y de este poco hacerlo medianamente bien en la mayoría de sus funciones. El N8 es para mi un teléfono multimedia y como tal se comporta bien, pero es un teléfono muy caro, con muchas limitaciones como para llamarlo smartphone o hasta para que llegue a recomendarlo.

Sinceramente, no me gusta nada que se llegue a un momento en el que se juzgue a las personas por el software que usa su móvil, pero Nokia sigue fallando en terminales de gama alta y hasta que no vea algo que de verdad me emocione, como en su día lo hizo el N900, Nokia seguirá siendo una marca que vende terminales de gama media y baja muy bien, pero que no sabe hacerlo donde otras marcas han logrado conquistar un importante sector de la población activa del internet móvil. Si esto me hace un “fanloquesea”, que así sea.

MeeGo esta ahí, Nokia no podrá lanzar ningún terminal hasta 2011 con este sistema operativo y hasta el 2011 no sabremos de verdad el futuro que le espera, si con MeeGo tendrán suficiente para arrancar de nuevo la carrera por los smartphones, pero van a llegar en un momento en el que se espera Apple siga dominando con el iPhone, Google domine la navegación móvil gracias a todos los terminales que usan Android y RIM logre captar el mercado más joven con sus BlackBerry.

La vida es demasiado corta y nuestro trabajo demasiado duro para comprar malos y caros productos.