Hace algunos meses estábamos hablando de la revolución de las pantallas 3D pero siempre, todos, aseguramos que una de las cosas que más frenaba esta tecnología era tener esas odiosas gafas no solamente molestas para el usuario sino además a un precio que no permitiría que cualquiera logre adquirirlas. Por ese motivo lo que, al menos yo, estoy esperando muchísimo es que la tecnología de las pantallas en tres dimensiones que no necesiten gafas empiece a extenderse muchísimo.

Hace poco les mostré un video de la gente de Toshiba y la presentación de una pantalla que no necesitaba gafas que, al parecer por lo que se podía observar, funcionaba muy bien. Todavía lógicamente no está a la venta y le falta bastante desarrollo, pero lo más seguro es que no pasemos el 2011 sin su llegada al mercado.

Esta vez otra pantalla de este estilo pudo verse en la GPU Confrence de NVIDIA de la gente de Scaleform y Master Image quienes daban una pequeña presentación a todos los que así lo deseaban. Estas dos compañías están trabajando juntas en el desarrollo de un menú estereoscópico automático. Lamentablemente el efecto no se puede disfrutar perfectamente a través del video, pero con solamente escuchar cómo se sorprende la mujer que lo está filmando podemos imaginarnos que funciona a la perfección.

El hardware, como el chico de la compañía lo comenta, está basado en un chip Tegra aunque no reveló si se trata de la primera versión, la segunda o incluso si utilizará la tercera de la cual les estuve hablando ayer. Lo mejor de todo es que este sistema está corriendo bajo Android, lo que significa que en un futuro no tan lejano tranquilamente podríamos tener esta tecnología integrada en nuestros teléfonos inteligentes. ¿Se imaginan lo que sería hacer una videollamada en tres dimensiones? Sí, estaríamos prácticamente en Futurama.

A muchos quizás ni siquiera les interese esta característica en sus teléfonos celulares o smartphones o tablets y lo querrán dejar para ordenadores más grandes o pantallas gigantes para jugar a, por ejemplo, la PlayStation 3. Sea como sea, tranquilamente podría integrarse como una función más de los nuevos dispositivos y apagar cuando el usuario tenga ganas.