Fotografiando el humo

Tengo que reconocer que son muchas las asignaturas pendientes que tengo en la fotografía, la captura del humo es una de ellas. He estado un tiempo documentándome y probando configuraciones para ahora poder compartirlo con todos vosotros. Admito que nunca sentí una especial devoción por este tipo de fotografía, hasta que vi una serie colgada de la pared de una casa. Las posibilidades del humo fotografiado me cautivaron: el volumen, lo caótico de sus curvas, el color que se le puede añadir…

Sin más preámbulos vamos a ver qué necesitamos para poder enfrentarnos a este complicado reto:

Tripode. El disparador remoto lo dejaremos como opcional • Fuente de humo. Podemos usar velas, barritas de incienso… • Flash externo o una buena fuente de luz en su defecto • Tela negra

Ya tenemos todo listo, ahora manos a la obra. Vamos a colocar nuestra fuente de humo en algún recipiente para evitar sustos indeseados en casa. La cámara, obviamente, la colocamos en el trípode ajustando la altura y el encuadre de manera que por abajo veamos el punto desde el que sale el humo pero no el recipiente aunque si éste se viese tampoco pasa nada porque podemos eliminarlo fácilmente al editar la imagen. Una parte de la tela la usaremos para el fondo, alejándolo un poco del recipiente para que no tenga la menor presencia posible en la toma, si nos ha sobrado tela la podemos aprovechar para minimizar la posibilidad de que llegue luz hasta nuestro objetivo, para esto colocaríamos la tela además de en el fondo en los laterales encajonando el humo pero dejando, al menos, una de las esquinas abiertas para colocar ahí la fuente de luz.

Apagaremos las luces de la habitación e intentaremos que tampoco entre luz por las ventanas porque hoy la iluminación corre de nuestra parte. Nuestro foco lo vamos a colocar en una de las esquinas, regando de luz el humo con un ángulo de unos 45 grados con respecto al fondo. Debemos intentar apuntar toda la luz hacia el humo porque no queremos tener reflejos indeseados, es por ello que hemos usado tela y no superficies plásticas, no estaría mal incluso usar el parasol de nuestra lente.

Así tendríamos bien configurado el entorno. En la cámara deberemos configurar obligatoriamente el enfoque en manual y preenfocar antes de sumergirnos en la oscuridad. Como la cámara está bien fijada al trípode podemos permitirnos usar una apertura media, allí donde generalmente conseguimos los mejores resultados con nuestras lentes, la velocidad ISO más baja evitará cargar la imagen con ruido y finalmente cuidar la exposición porque no queremos quemar luces ya que el volumen del humo será uno de los mayores atractivos de nuestras fotografías. Podemos jugar con nuestra imaginación y añadir, por ejemplo, más de una fuente de humo, esto lo dejo a vuestro criterio.

Acabaremos la jornada revelando las imágenes convenientemente (recomiendo encarecidamente que siempre disparemos en RAW). Los ajustes generales se limitarán a ajustar las sombras, niveles y contraste para eliminar por completo el fondo y potenciar el humo. El resto es cosa vuestra pero podéis invertir la imagen para obtener un fondo blanco y humo negro, colorear, copiar y pegar partes de la imagen para conseguir patrones invertidos…..las posibilidades son infinitas.

Espero que practiquéis y compartáis con nosotros vuestras imágenes.

Fotografias: Aubergene

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