Uno de las aspectos que no me terminan de gustar de los smartphones actuales es que todavía no se puede desarrollar en ellos. Vamos, no estoy diciendo que alguien pueda estar mucho tiempo programando en un iPhone, pero teniendo en cuenta la potencia de los nuevos dispositivos me parece un desperdicio, una verdadera lástima que no se puedan instalar aplicaciones que nos permitan aunque sea modificar unas líneas de código o testear alguna aplicación pequeña mientras no estamos en casa. Claro que para eso están las netbooks, pero de todos modos sería muy práctico poder tomar el teléfono, ingresar a NetBeans y analizar unas líneas que no estamos del todo seguro si están del todo bien.

Pues bien, ahora es posible en el Nokia N900, celular que todavía corre Maemo, el sistema operativo móvil de Nokia que pasó a ser una de las partes de MeeGo. Maemo está basado en Debian y utiliza librerías GTK, pero lo interesante es que se le puede instalar (hay que darse un poco de maña) OpenJDK. Al hacerlo, contamos con una máquina virtual completamente libre, por lo que Oracle no podrá tocarnos ni un pelo. Pero no sólo eso, sino que también es posible instalar en el dispositivo: Ant, el contenedor Tomcat, el lenguaje Clojure y los editores jEdit y NetBeans.

Así es, los afortunados que tengan un N900 pueden contar en su teléfono con un NetBeans completo, con plugins y Tomcat si es que hacen desarrollo web y, según Benji Weber (quien realizó la prueba), si no se están haciendo muchas cosas al mismo tiempo, corre bastante bien. NetBeans es uno de los IDEs más completos que hay en el mercado, pensado y desarrollado Java pero extensible mediante plugins y, por lo tanto muy pesado. Que un smartphone sea capaz de ejecutarlo me parece simplemente fabuloso. Si MeeGo también permitirá correrlo, será un motivo más para esperar los futuros lanzamientos de Nokia.