Hace un tiempo les estuve mostrando a una serie de pequeños robots llamados NAO que se habían encargado de demostrarnos la sincronización que tenían entre ellos bailando una curiosa coreografía musical. Esta vez la gente del proyecto FEELIX, que desarrolla principalmente la Universidad de Hertfordshire terminó de fabricar el robot (que antes era solamente un prototipo) y revelaron que es el primero que, además de interactuar con un ser humano, puede desarrollar emociones en el transcurso.

En la fabricación del robot trabajan no solamente la Universidad de Hertfordshire sino también ocho de toda Europa y la Dra. Lola Cañamero, que es la cabeza del proyecto, comentó que NAO puede crear vínculos, interactuar y expresar emociones a través de los movimientos del cuerpo.

Lógicamente no van a poder tener charla de física cuántica pero sí se tratará de una situación similar a la que se podría llegar a tener con un niño en sus primeros años de vida. NAO puede expresar sentimientos como el miedo, tristeza, felicidad, exaltación, orgullo y sufrirá de estrés si el humano con el que interactúa no lo hace sentir cómodo.

Una de las cosas que me llamó más la atención es que puede leer el comportamiento de los humanos que tiene enfrente a través de los movimientos de su cuerpo y, a medida que pasa más tiempo con este humano en cuestión, lo irá entendiendo mejor. Esto se permite a través de la capacidad de reconocer caras y recordar las interacciones con personas en el pasado.