Con este artículo inicio el primero de cinco dedicados a hacer una revisión histórica de internet y las ideas libertarias que le sustentan. Intentaré enfatizar cómo desde ARPANET hasta las redes P2P actuales, los padres fundadores de internet y la redes que encima habitan, no han hecho sino trabajar para compartir y no restringir el conocimiento. Esta es la simple, no definitiva, y stallmaniana razón por la que afirmo Internet es copyleft.

Arpanet: el primer Centro de Pensamiento

Hace medio siglo el psicólogo, físico y matemático J. C. R. Licklider escribió en su Man-Computer Symbiosis:

Es razonable pensar, de aquí a 10 o 15 años, en un Centro de Pensamiento que incorporará las funciones de las bibliotecas de hoy en día junto con los avances en almacenamiento y obtención de información.
Esto implica una red de tales centros, conectados uno con otro en líneas de comunicación de banda ancha, y con usuarios a través de servicios cableados.

El científico norteamericano reflexionó sobre la cooperación entre hombres y dispositivos de cómputo con la intención última de conformar un gran Centro de Pensamiento: una red humano-tecnológica para el conocimiento compartido, creada de manera colaborativa, para beneficio de la humanidad. Con esto, Licklider sentó las bases ideológicas sobre las que surgió la red que hoy conocemos como Internet.

Las ideas y liderazgo de Licklider llevaron a la implementación de Arpanet en 1969, la primera gran red de computadoras; un entramado de equipos de cómputo conectados sobre una infraestructura construida por universidades y la milicia de los Estados Unidos. Con esa red, grupos de trabajo técnicos y científicos fueron capaces de colaborar y compartir información de manera telemática.

Junto a Licklider, se sumaron hombres como Paul Baran —padre de las redes descentralizadas—, Bob Taylor —uno de los padres de ARPANET—, Leonard Kleinrock —padre de los ruteadores de internet y la teoría detrás de ellos—, y muchos otros, quienes compartieron ideas y esfuerzos en torno a la implementación y perfeccionamiento de la Arpanet.

Aquí hay un hecho relevante: el principio de funcionamiento de la Arpanet diseñada por ellos era muy semejante al de las denostadas redes Par-a-Par actuales (P2P), en el sentido de que todos los miembros de esa red fueron concebidos equipotentes: todos con la misma jerarquía y responsabilidades, todos colaborando para compartir recursos e información entre sí.

Internet: conectividad para todos

El siguiente hito fue protagonizado en 1983 por Vinton Cerf y Bob Kahn, cuando terminaron de implementar la reglas que hoy dominan el diseño y construcción de redes computadoras en Internet: los llamados protocolos TCP/IP. El propósito primordial de Cerf y Kahn fue definir mecanismos robustos para la transmisión confiable de información a lo largo de esas redes.

Lo que sucedió con los protocolos TCP/IP, y con todas las ideas que hacen funcionar Internet, es que circularon entre la comunidad de ingenieros y científicos en documentos conocidos como RFC (Request for Comments). Fue gracias a esos documentos que se vio impulsado el debate intenso, entre pares, alrededor de cada una de las propuestas tecnológicas contenidas en ellos. Las discusiones llevaron a convertir muchas de esas ideas sobre cómo construir Internet en verdaderos estándares tecnológicos.

Por ejemplo, en el primer documento RFC, con fecha de 1969, están descritos con detalle las interacciones entre los componentes de una red de computadoras conectadas a través de la primera familia de dispositivos que en la actualidad conocemos como ruteadores. El documento RFC 1 simplemente describe los acuerdos que vieron nacer a la red Arpanet.

En general, un RFC es más que un documento, es una verdadera petición de comentarios, una invitación abierta a la participación en la discusión de las tecnologías que conforman a Internet. Por ejemplo, cuando un RFC es elevado a estándar, es el resultado del perfeccionamiento, o mejor dicho, la evolución de las ideas allí propuestas en pro de un cada vez mejor Internet. Una evolución guiada por los intereses de la comunidad, más que por individuos o grupos de poder.

En la actualidad, pocos saben que el bagaje intelectual de prácticamente todo Internet está disponible en alrededor de 5,000 documentos RFC, cuya administración es llevada por un ejército de voluntarios llamado The Internet Engineering Task Force (IETF), con el único propósito de “hacer que Internet funcione mejor”.

Desde su fundación, con el auspicio de la Internet Society, la IETF trabaja bajo principios de participación voluntaria, en medio de procesos abiertos y consensuados. En la práctica, son los autores intelectuales de un algún protocolo o especificación de Internet quienes lideran grupos de voluntarios a favor del desarrollo de sus ideas y el mantenimiento de la propiedad responsable de las mismas.

Específicamente, el concepto de propiedad responsable tiene que ver con que la IETF, para cumplir con su misión, acepta la responsabilidad de difundir y mejorar esas ideas porque cree que “la existencia de Internet, y su influencia en la economía, la comunicación y la educación, […] ayudará a construir una mejor sociedad humana.”

Continuamos en un par de días con la Web y una breve discusión sobre quién es el dueño de la Red…

Nota: Este post forma parte de una serie de cinco. Léelos todos accediendo al tag «Internet es copyleft».