Si ha habido un dispositivo que ha copado páginas y páginas en la prensa de todo tipo durante los últimos meses, primero con su filtración del prototipo robado, luego con su presentación, más tarde el antennagate y los demás defectos que iban apareciendo, ese ha sido el iPhone 4. Sin duda, Steve Jobs ha de dormir tranquilo por las noches de ver que el teléfono se está vendiendo estupendamente, pero sentirá en lo más hondo de su ser un sentimiento de cansancio, como después de una gran batalla final, en la que, aunque hayas ganado la guerra, has tenido muchas bajas y llegas a casa con heridas, no sólo físicas, sino principalmente, psicológicas. Por suerte para él, el antennagate ha pasado de moda y ahora la gente se preocupa por otras cosas. Al final, quien quería un iPhone 4 le ha dado igual «el problema».

Pero fuera de especulaciones, fuera de informaciones de quinta y sexta mano, y muchos prejuicios y prensa sensacionalista, ahora ya es hora de tener el iPhone 4 en nuestras manos, de probar si es verdad todo lo bueno y lo malo que se ha dicho. Ya es hora de buscar la verdad de la única manera que puede hacerse con un nuevo dispositivo: probándolo. Para ello, vamos a probar el modelo de 32GB. Bienvenidos a este Hipertextual Labs del iPhone 4.

Unboxing

Todos sabemos que Apple es un maestro del minimalismo en lo que a cajas de sus productos se refiere. Un minimalista que pone celo en cada detalle para dar la mejor impresión desde el primer momento. El iPhone 4 no podía ser menos. La caja es algo más pequeña que la que acompaña los terminales de generaciones anteriores, y nada más abrirla nos encontramos el premio gordo: el smartphone. Su tacto al principio es «extraño», ya que si estamos acostumbrados a las curvas de sus antecesores, este nos cuesta un tiempo aprender cómo cogerlo. Si te gusta el diseño, tiene un acabado increíble y es muy bonito, aunque esto último dependerá del gusto personal de cada uno. Su gran factura es innegable. Viene con dos plásticos protectores para cada cristal.

Debajo, tenemos el resto de elementos que lo acompañan, a saber: cartoncito cerrado que trae dentro el pincho para abrir el compartimento de la tarjeta MicroSIM, guía de información del producto y un manual visual de las diferentes funciones. Este manual, en formato extensible, tipo acordeón, nos da unos breves nociones de funcionamiento de todos los elementos del smartphone, incluyendo Facetime, hacer carpetas, multitarea, zoom, etc. Debajo tenemos el cable USB, los auriculares con mando y micrófono de Apple y ¡sorpresa!: un nuevo formato de cargador de pared. Un cargador casi plano, con un enchufe europeo en una punta y la entrada USB en la otra, más formato de viaje que el anterior. ¡Ah, se me olvidaba! También vienen dos pegatinas de la manzana mordida.

Sacamos la MicroSIM, abrimos el compartimento que está en el lateral del teléfono, ponemos, cerramos y encendemos. Es la hora de probar.

Encendiendo, activando, cargando la información…

Al encender el smartphone no notas nada nuevo. Manzana de encendido y a esperar, poco esta vez. Primero, la activación, conectamos a iTunes, ponemos nuestro Apple ID y activamos y asociamos el terminal. Viene en versión 4.0, por lo que nos toca esperar unos 580Mb (el peso de las actualizaciones empieza a ser un problema para Apple, sobre todo cuando un Android completo ronda los 40-50Mb.). Bajada la 4.0.2, cuya instalación es, una vez descargada, cuestión de pocos minutos, pasamos a configurar los datos que queremos que se copien de música, vídeos, libros, aplicaciones que ya tengamos compradas (si tenemos), etc. Una cosa que he notado, y que ya note también con iPad, es que la transferencia de información es sumamente rápida. En mi caso, he copiado cerca de 18GB de información en la primera descarga. Notar algunos detalles como:

  • El dispositivo acepta y copia los vídeos adaptados en formato iPad, incluso si son HD 720p.
  • La copia tardó unos 20 minutos más o menos, por lo que podíamos decir que era a 1GB minuto, teniendo en cuenta que había más de 2.000 canciones y elementos diferentes. Conectado por puerto USB 2.0 de alta velocidad.
  • Las fotos que tuviéramos sincronizadas, si no tenían versión iPad previamente, las adaptará ya que funciona con las mismas resoluciones y adaptaciones que el hermano mayor de pantalla.
  • Al elegir la instalación de iBooks en el mismo paso podemos volcar los libros en epub o documentos PDF que tengamos en nuestra biblioteca.

Cargado de datos hasta arriba, quitamos el cable y es cuando queremos cargar nuestra información de contactos (en mi caso, configurando una cuenta exchange contra Google para tener contactos, calendario y correo en la nube y con push). Al comenzar a trabajar con él, nos llevamos la primera e increíble impresión, la más grande que vamos a tener con iPhone 4: la pantalla.

Retina Display, papel con brillo detrás de la pantalla

iPhone fue la pantalla táctil, toda una revolución de uso con una increíble interfaz. iPhone 3G fue la App Store y su diseño curvo, iPhone 3GS fue el vídeo, velocidad y componentes de última generación como brújula digital, autofocusiPhone 4 es la pantalla, por encima de todo y marcando la verdadera diferencia. La Retina Display. Debajo de estas líneas podéis ver la diferencia en una foto de alta resolución (pinchad para verla a máxima calidad), entre la pantalla del iPhone 3G y del iPhone 4.

Mirar la pantalla del iPhone 4 es toda una experiencia que no puede experimentarse de ninguna manera más que mirando el propio dispositivo, teniendo uno en la mano. Las fotos, los vídeos, el que te lo cuenten: no sirve para nada. Hay que verlo, es algo así como que te cuenten la experiencia de ver en 3D «Avatar»; no puede contarse. La nitidez de la pantalla y la calidad de la tipografía y los iconos es simplemente espectacular. Emails con letra pequeña son leídos perfectamente, páginas web con letras pequeñísimas, los iconos de las aplicaciones dentro de las folders… todo se distingue perfectamente en cada detalle; las fotos, los vídeos, las propias aplicaciones… la verdadera y gran diferencia de este nuevo smartphone es sin duda, Retina Display. Los 326 puntos por pulgada, se notan y mucho. Además, el panel IPS, similar al del iPad, le da una gran calidad a la imagen desde cualquier ángulo y, muy importante, la pantalla del iPhone 4 se ve muy bien a la luz del sol. No se ve perfecta, como es lógico, pues es una pantalla retroiluminada, pero es de las pantallas que mejor se ven con luz natural directa, de todas las que he visto hasta ahora.

Comparada con la pantalla Super AMOLED de un Samsung Galaxy S la diferencia es grande en cuanto a definición. El contraste en la pantalla de Samsung es muy superior y los tonos de negro son más puros, mientras que en el iPhone 4 los negros son mucho más claros (tirando hacia un gris, incluso, problema que tiene en sí la propia tecnología LCD), pero aun así, cuando se hace un balance entre los pros y los contras, el iPhone 4 gana la partida. Para ser justos, podríamos decir que para uso del smartphone, aplicaciones, textos, lectura, la pantalla del iPhone 4 es muy superior, mientras que para ver fotos o vídeo, el contraste de la Super AMOLED ganaría la partida frente a la nitidez del Retina Display.

Eso sí, volvemos a lo mismo. Habrá gente que prefiera el contraste de las Super AMOLED aunque la definición y visión periférica de las mismas sea de menor calidad. Ninguna de las dos es perfecta, las dos son grandes pantallas, con sus pros y sus contras, pero yo, dando mi opinión, me quedo con la pantalla del iPhone 4 y espero ansioso poder ver la tecnología Retina Display en el próximo iPad. Ahora, cuando miro mi iPad ya no le veo tanta calidad de imagen (¿por qué siempre querremos más y más?).

Un detalle a destacar que me ha sorprendido: la pantalla táctil responde con mayor precisión incluso que la del iPad. Da la impresión que Apple, para este modelo, ha mejorado los sensores táctiles, más aún. Se maneja aún más suave y su respuesta a los dedos es todavía más precisa. Probablemente el nuevo cristal gorilla tenga mucho que ver.

Diseño

Es menos cómodo. No es incómodo, pero hay que acostumbrarse a manejarlo. Al principio no sabes cómo cogerlo y te cuesta saber donde poner las manos para escribir con el teclado virtual, por ejemplo, pero todo es cuestión de acostumbrarse. Al par de días ya te has hecho con él, y lo que es curioso es que el hecho de tener paneles de cristal, subconscientemente, hace que lo trates con más cuidado, como si fuera algo muy delicado y que podría romperse si no lo «mimamos» lo suficiente.

Su diseño con el marco metálico y los dos paneles de cristal, a mi, me parece brillante y espectacular, mucho más cuando lo he tenido en la mano que cuando lo he visto en fotografías. Pero que te guste o no el nuevo diseño, es una decisión personal de cada uno, por lo que en este sentido poco se puede aportar más allá de la opinión personal de cada cual. Lo que sí es axiomático, es el hecho que su acabado es impecable.

Rendimiento, iOS 4

¿Cómo funciona el teléfono? Pues cómo es lógico, va perfecto. Suave, preciso, rápido… no podía ser de otra manera teniendo un procesador A4 como el del iPad y 512Mb. de RAM (qué recuerdos de mi Pentium III con 64Mb. que era como un avión, en tamaño y prestaciones…). iPhone 4 encaja como un guante con iOS 4, y si nos gusta iOS y sus nuevas prestaciones, las disfrutaremos especialmente. En este sentido, y hay que ser justos, la experiencia de usuario que aporta iPhone 4 no difiere en casi nada con la que podemos tener en un iPhone 3GS, también con iOS 4. Es cierto que el nuevo iPhone es más rápido, pero estamos hablando de tiempos que se antojan inapreciables, ya que si el 3GS tarda un segundo en abrir un juego, el 4 tarda medio. En esos términos, la experiencia de usuario es prácticamente idéntica y el que, al jugar a un juego tengamos 35fps en el iPhone 3GS y 45fps en el iPhone 4, a mi, se me antoja como un capricho.

Al final, iPhone 4 no deja de ser un iPhone con iOS, y como tal, no aporta ningún nuevo valor visto desde este sentido, salvo el desconocido aún para nosotros Facetime (¡qué difícil es encontrar a alguien que también tenga otro iPhone 4 para poder probar la videollamada!). Por eso, como tal, y en experiencia de sistema operativo, el nuevo iPhone 4 es igual que su antecesor, ya que tiene casi las mismas características, y al final esa es una de las cosas que más valora la gente del mundo Apple. Que aunque por dentro sea mejor y más potente, lo que mueve (el sistema operativo) sea el mismo con el que ya estamos familiarizados.

Apunte especial para el control de voz del iPhone 4 (también presente en el iPhone 3GS). Para mi, que vengo de un 3G, ha sido un descubrimiento increíble. El reconocimiento funciona perfectamente (siempre y cuando hablemos correctamente, claro) y está preparado tanto para el español de España, como para el español latinoamericano (Apple lo denomina español de México). Permite llamar a cualquier contacto de la agenda (mejor si tiene nombre y apellidos, porque si no, puede fallar un poco) y reproducir albums o listas del iPod, entendiendo perfectamente nombres en otros idiomas, tanto de contactos como de música. En definitiva, es una magnífica función, y muy útil para el coche, pues el manos libres Bluetooth asociado al teléfono, usará el altavoz y el micrófono del mismo para dar y recibir instrucciones manos libres del coche, con lo que podemos marcar cualquier número con sólo pulsar el botón del iPhone sin tener que distraer nuestra conducción.

Cámara de fotos/vídeo

Un elemento novedoso del iPhone 4 es, sin duda, la cámara de fotos. Siendo una cámara de 5 megapixels, Apple ha sido (en mi opinión) bastante coherente en querer dar más calidad a la cámara en cuanto a óptica y funciones, que al hecho de aumentar los megapixels sin sentido. La óptica es completamente renovada y se acerca mucho a la calidad de una óptica de cámara compacta de gama baja (que para un smartphone ya es bastante) y, en buenas condiciones de iluminación, las fotos resultan muy buenas. También acompaña un flash led que ilumina bien, casi como el de cualquier compacta pequeñita.

En cuanto a grabación de vídeo, iPhone 4 graba nativamente en alta resolución, en formato HD 720p, de 1280×720 pixels en relación de aspecto 16:9. En las pruebas hechas, un vídeo de un minuto venía a ocupar unos 75Mb., así que id calculando espacio. De todas formas, dependerá mucho de la iluminación y de lo que estemos grabando, para que ocupe más o menos. De nuevo tenemos la opción de acortar el vídeo en el dispositivo, en su inicio y fin, y generar un vídeo nuevo con la versión recortada o sustituir por el que acabamos de recortar. Dicho proceso es sorprendentemente rápido. El iMovie para iPhone 4 ya lo veremos en otra entrada para él sólo.

Podemos enfocar foto y vídeo con sólo pulsar en la zona de la pantalla que nos interese, y el sensor de retroiluminación que incorpora, se encargará de modificar la exposición de la imagen para que la foto salga con la mejor calidad posible. El flash led es utilizable tanto en modo foto como en modo vídeo, viniendo preajustado en modo automático, de forma que será el propio iPhone 4 quien decida si hay que usarlo o no.

La cámara, sin duda, es un buen complemento, y según algunas comparativas, la mejor cámara de smartphone que hay actualmente en el mercado. Pero no olvidemos una cosa: por muy buena que sea, no deja de ser la cámara de un móvil, así que nunca podremos compararla con una cámara de fotos compacta de gama media o alta.

Batería y calidad de las llamadas

Mucha más capacidad. En uso intensivo del teléfono hablamos de unas 24-48 horas. No tan intensivo podríamos llegar a 72 horas. Depende mucho si usamos Wifi o no, si tenemos correo en push, usamos Bluetooth… lógico. Yo tengo dos cuentas de correo, una con push y otra no. Uso el Wifi cuando estoy en casa, el Bluetooth cuando voy y vengo del trabajo, llamo unos 10-15 minutos cada día, uso facebook, he comprado alguna que otra aplicación, uso el Reeder como lector de Google Reader, navego de vez en cuando… Mi rango es ese: cerca a las 48 horas. Bastante más que el 3G dándole mucho más trabajo. Cuando me relaje en la novedad le calculo 3 días por carga.

La calidad en la llamadas es buenísima y se nota mucho. Hablando con mi mujer me ha dicho varias veces la enorme diferencia de calidad de voz de cuando habla con otras personas, ya que la voz se transmite limpia y nítida. El segundo micro de anulación funciona muy bien, incluso si usamos los auriculares manos libres. Esto hace que si llevamos el teléfono en el bolsillo mientras hablamos con los auriculares, los filtros no funcionen tan bien y entonces tengamos una calidad más similar a la del resto de teléfonos (nada malo, por supuesto, pasamos de muy bueno a bueno, simplemente). En el coche, con el Bluetooth también funciona excelentemente, siempre y cuando tengamos el teléfono fuera de bolsos o bolsillos.

Antennagate

Ya pasó la moda. Poca gente se acuerda del problema. Pero, ¿pierde el teléfono cobertura? Sí, pierde cobertura si lo cogemos con el abrazo de la muerte (death grip), lo que es una posición antinatural para coger el teléfono, incómoda, y el poner la mano simplemente no hace que se pierda. Se necesita insistir durante unos segundos para ver como pasamos de 4 rayas a 2, de 3 a 1… Yo no he conseguido que se le vaya la cobertura totalmente de esta forma. De hecho, su nivel de recepción es mucho mejor que el del 3G, pues (llevando ambos, cada uno en un bolsillo), el iPhone 4 tiene más cobertura en el 90% de las veces (lo he estado mirando aposta en diferentes sitios durante varios días). En sitios de poca cobertura, iPhone 3G se queda sin cobertura mientras iPhone 4 consigue un poco, que no hay forma de hacer desaparecer ni con el death grip. Las pruebas se han hecho con el firmware 4.0.1 y posteriormente con el 4.0.2.

Entonces, ¿qué pasa con la cobertura? En mi opinión, en esta ocasión, Apple debería haber permanecido callada esperando que pasara la tempestad. No tenían que haber hecho ruedas de prensa, ni regalo de fundas, ni nada. Lo único necesario, la garantía de devolución si el cliente no está satisfecho, todo lo demás sobró, pues ellos mismos han colaborado en hacer una pelota más gorda de algo que ya se había inflado sin sentido. Por supuesto las comparaciones con los demás terminales diciendo el tuyo es más furullo, sobraban.

¿Puede darse el caso que nuestro teléfono pierda especialmente cobertura y eso sea un problema? Puede ser, pero porque es posible que te toque un teléfono con alguno de los defectos que se han ido publicando de pantallas amarillas, botones de volumen al revés, cámaras que no funcionan, o que al tocarlo se pierda mucha cobertura y pierdas llamadas. Es normal que cualquier producto electrónico que compremos pueda venir con defectos, pero para eso existen la garantías, y podemos cambiarlo o devolverlo. Quien ha probado el servicio de atención al cliente de Apple sabe que es de los mejores que hay, así que, sin problema.

En mi caso, en una semana de uso intensivo, no se ha cortado ni una sola llamada, ni siquiera en el coche que es más común por el paso de la señal de un repetidor móvil a otro. Esa es mi experiencia. Y con el iPhone 3G sí que era común que se perdiera alguna que otra, sin llegar a ser nada especialmente preocupante. También es verdad que desde que instalé la 4.0.1. el número de llamadas perdidas por error en la llamada, se ha visto reducido drásticamente en el 3G.

Por lo tanto, y concluyendo mi experiencia, no considero que el problema de la pérdida de cobertura signifique un problema porque por un lado, consigo más cobertura que con el iPhone 3G, se pierden menos llamadas que las que perdía con este y, sinceramente, la posición death grip para hacer que pierda cobertura es tan antinatural e incómoda (y lo dice un zurdo) que jamás se me ocurriría cogerlo así.

Conclusiones

9,5/10

iPhone 4. ¿El mejor teléfono del mercado?. No. Es de los mejores, pertenece a la élite de los smartphones, pero será nuestra elección quien lo haga el mejor o no. Hay muchos grandes teléfonos en la élite ahora mismo: Samsung Galaxy S, HTC Evo, la nueva Blackberry 9800 entre otros muchos. Es el gusto y el uso que vaya a darle cada cual, el que convertirá a dicho teléfono, en el mejor smartphone del mundo. Según mi gusto, ahora mismo, lo es. El tiempo lo desbancará por otras obras de arte.