Una de las cuestiones fundamentales que siempre están en tela de juicio en las redes sociales es la relacionada con la privacidad y la protección de datos. Cada vez que subimos contenido a cualquier sitio estamos mostrando (en mayor o menor medida) pedazos de nuestra vida al mundo y muchas veces no nos damos cuenta del efecto que puede ocasionar en la “vida real”. La cuestión se torna más compleja cuando se mezcla el trabajo y la vida virtual que podemos llegar a tener. Es por eso que en Alemania están analizando una ley que prohíba a las empresas “espiar” en Facebook a los postulantes para un empleo.

La ley está siendo tratada y debatida debido a muchas situaciones irregulares que se dieron en varias empresas y que escandalizaron a la opinión pública. Se conoció que varias corporaciones espiaban los correos electrónicos de sus empleados, lo cual motivo a pensar y crear una nueva ley que se adapte más a los tiempos actuales, donde Internet está presente en todos los aspectos de nuestra vida.

Pero hay un problema básico sobre una reglamentación de tales características. ¿Cómo saber cuando una empresa se basó en las redes sociales para rechazar nuestro ingreso? La ley intenta establecer en que contenido público de las personas está permitido buscar (por ejemplo, Linkedin) como referencia, pero bajo ninguna manera el empleador puede agregar al futuro empleado a Facebook (u otra red) para sacar información.

Como todos sabrán, no hace falta ser “amigos” para obtener información. La mayoría de los perfiles en Facebook siguen siendo públicos y todas esas fotos comprometedoras están al alcance de cualquier persona. La solución siempre es la misma: hay que tener noción de que la privacidad no se debe regalar, sino cuidar. Es fácil echarle la culpa a Facebook, cuando casi siempre son los usuarios los que no prestan atención a esas cuestiones.

No por eso se trata de una iniciativa pobre, todo lo contrario. Internet y las redes sociales han cambiado de manera drástica las reglas de juego. Y ningún parte del aparato Estatal está al margen de esos cambios.