La noticia con la que muchos de nosotros a este lado del charco nos acostábamos anoche ha sido realmente sorprendente: la gran Google, la creadora de los grandes servicios Gmail y Google Search y de malos servicios como Google Buzz, desarrolladora tras las webs YouTube y Google Maps, enterraba a una de sus últimas criaturas nacidas en Mountain View, Google Wave.

¡Qué bien describe ese nombre Wave lo que en realidad ha pasado! Como toda ola (u onda), tuvo su parte ascendente, en la que muchos usuarios de la red querían probar el servicio y no podían debido a la necesidad de invitación; una parte de clímax, en la cresta, cuando todos nos aventuramos a probarlo y una vertiginosa caída cuando una gran parte de los usuarios se olvidó del servicio pasando a ser una mera curiosidad para hablar con los amigos.

Pero, ¿por qué? ¿Cuál ha sido la razón? Google respondió ayer con un «Wave no ha tenido la adopción por parte de los usuarios que nos hubiese gustado». Es decir, se cancela su desarrollo porque la ola pasó, tan sencillo como eso.

Obviamente lo que hay que buscar está más allá. Pues las razones reales, los problemas de fondo no se pueden resumir en una sola frase como esa expuesta por los de Google. Desde aquí vamos a aportar 5 razones que en líneas generales han ayudado a la muerte de Wave:

  1. No era un producto acabado: Ni más ni menos. Quizás Google acostumbra a ponerle la etiqueta Labs (o beta) a todas sus creaciones, y es algo que en la mayoría de los casos funciona, por ejemplo en Gmail y otros servicios que ya daban una respuesta completa a nuestras necesidades aún antes de pasar a versión estable. Esta táctica no funcionó con Wave, para qué entrar en un servicio que no tengo por qué usar y con el que puedo hacer de momento más bien poco.

  2. Una iniciación en el servicio mal diseñada: Tal como comentan en ALT1040, la campaña inicial creada para generar expectación con el sistema de invitaciones no tuvo éxito. Desde mayo de 2009 que se anunció el invento, hasta septiembre del mismo año cuando se hicieron disponibles 100.000 invitaciones pasó demasiado tiempo y causó que muchos solicitaran invitaciones sólo por curiosidad y cuando las recibieron se cansaron del servicio porque no encontraban a sus amigos con los que interactuar dentro.

  3. Una idea adelantada a su tiempo: Elías lo comentaba ayer, sin duda no estábamos preparados para ello. Hemos hecho durante demasiados años cosas parecidas con métodos más rudimentarios, el chat y el mail que no son tan efectivos para la creación colaborativa pero que funcionan y saben usar la mayoría.

  4. La falta de desarrollos: A pesar de que Google puso las APIs de Wave a disposición del mundo para que quien quisiera pudiese crear herramientas dentro de Wave, en general pocos fueron los que se aventuraron a escribir código para la nueva plataforma. Y sin aplicaciones internas útiles, el servicio quedó cómo un lugar en el que charlar en tiempo real con otros conectados.

  5. La llegada de otras propuestas futuras: Seamos mal pensados, siempre viene bien un componente suspicaz en nuestros penamientos, Google tiene motivos más oscuros por los que enterrar Wave, y es que quiere usar esto para otras herramientas ya existentes u otras que vendrán en breve. Google no va a desperdiciar el tiempo invertido, ni el código generado, sería una empresa sin inteligencia si hiciera esto. Está claro que veremos los mismos usos propuestos en otros lugares de la empresa multicolor, quizás como un complemento más integrado en Gmail tal como lo hace hoy día Google talk. O también implementado dentro de desarrollos que aún no conocemos, como puede ser Google Me, la red social que esconden bajo de la manga. El tiempo nos dirá, pero que no nos quepa duda de este último punto.: podemos concluir que Google no ha matado, simplemente ha deshecho para crear de nuevo.

A grandes rasgos, entiendo que estas han sido las razones principales del gran fracaso de Wave, a la espera de vuestros comentarios al respecto. ¡Adiós Wave! Una curiosidad que quedará como una anécdota para contar a nuestros hijos: ¿sabes que Google hizo una herramienta de colaboración llamada Wave que tardó tan sólo un año en desaparecer?