Enhorabuena señores de la prensa, que en vez de informar se dejan llevar por el sensacionalismo y la carnaza fácil de morder. Enhorabuena a todos aquellos que sólo han echado un vistazo a las portadas de la prensa y han retenido en su memoria las palabras «iPhone» y «defectos». Todos ellos han conseguido su objetivo, a pesar del interés de Steve Jobs en demostrar que «el fallo» del iPhone 4, que existe como tal, es un fallo presente en multitud de smartphones que actualmente se venden en el mercado y que pertenecen EXACTAMENTE al mismo sector de precio y gama que el nuevo teléfono de la manzana.

Los fabricantes de marcas como Samsung, HTC, Nokia, RIM… ahora deben estar frotándose las manos porque han conseguido su objetivo. Azuzar a la prensa para que magnifique el fallo del iPhone 4 como si fuera la quintaesencia de la chapuza y que poco menos que estamos siendo timados con pleno consentimiento. No importa que Apple haya demostrado que sólo el 0,55% de los teléfonos tienen este fallo, que haya aceptado que la gente que no esté contenta con él lo devuelva (ya me gustaría ver al resto de marcas haciendo esto) y que haya ofrecido regalar fundas que atenúan y corrigen el fallo en muchos casos. La solución propuesta por Apple ha sido marcada como CHAPUZA por la prensa, y así se quedará para siempre, como una chapuza. ¿Cuántas marcas han tenido ese interés cuando han sacado terminales con defectos? ¿Ninguna? Efectivamente.

Ya nadie se acuerda de aquel informe que sacó la muy prestigiosa página iFixIt en el que clasificaban el diseño de la antena como el trabajo de un genio. Ahora serán clasificados, como tantos y tantos que son etiquetados, como fanboys (como seguro me clasifican a mi) que parece un sinónimo de: «tonto con dinero que lo gasta en manzanitas de moda sin importarle pagar más por basura». Pues no. Yo no me considero así. Me considero una persona coherente y que tiene una respuesta ante los hechos. Y los hechos que tenemos delante nuestra, y que nos han mostrado (si hemos querido mirar) es que el fallo del iPhone 4 sobre sus problemas de antena, es exactamente el mismo que han tenido innumerables móviles en el transcurso de los años, y que jamás ha nadie le han importado, hasta que una prensa sensacionalista, que veía que poner a Apple mal vendía, ha cogido las riendas y se ha cebado sin compasión. Ni el 99% de los que han hablado bien o mal de Apple han tenido un iPhone 4 en sus manos. Yo sí, por suerte. ¿Saben qué me dijeron sus dos dueños que venían de USA? Que no habían notado nada raro y que estaban encantados. Yo lo probé y me enamoré de él.

Yo, por mi parte, estoy deseando tener el iPhone 4, porque le iba a poner una funda de todos modos y sé que esto casi soluciona el error (me da igual tener 3 que 4 líneas de cobertura, la verdad). Estoy deseando tenerlo porque tiene una de las mejores cámaras de fotos que lleva un smartphone con posibilidad de grabar en alta definición. Deseando porque su sistema operativo y sus posibilidades cumplen con todas las necesidades que pueda esperar de un aparato que cubre mis exigencias de uso profesional y de ocio con creces, con una eficiencia, usabilidad y funcionamiento que hasta ahora no he visto en ningún otro smartphone. Soñando con él porque tiene la mejor pantalla del mercado (por mucho que Samsung quiera decir lo contrario, enfurruñados como niños porque Apple dejó de comprarles las pantallas a ellos y empezó a comprarlas a LG) y porque su calidad y acabado son, a mi parecer, espectaculares.

Critiquen lo que quieran, eso sí, con respeto, por favor. Seamos humanos y no animales. Pero considero que esto se ha inflado más de la cuenta y que realmente EL FALLO no tiene tanta importancia. Suerte para Apple que hay gente que sí cree en ellos y los eligen. Los que no, adelante, busquen la solución que más les satisfaga fuera de la manzana. Nadie obliga a que se compren uno de estos nuevos teléfonos. He tenido la oportunidad en los últimos meses de poner mis manos en Nokia N97 Mini, Blackberry Bold, HTC Eris, HTC Evo (este me pareció especialmente impresionante), Samsung Galaxy S… son grandes teléfonos, pensados para satisfacer al más exigente de los usuarios, y en el mercado capitalista no hay nada más sano que la competencia. Disfrútenlos, y no olviden vivir su vida como si fuera el último día.