Puede parecer una contradicción, pero la cuestión es que para algunos es imprescindible ejecutar algunas aplicaciones de Windows en nuestra distribución GNU/Linux. Por suerte, Wine nos permite precisamente hacer eso. Y ahora todavía más con la salida de la versión 1.2, que incorpora interesantes mejoras después de más de dos años de desarrollo.

Aquí tenéis las principales de las novedades según la nota del propio equipo de Wine:

  • Esta liberación representa dos años de esfuerzo de desarrollo y 23.000 cambios. Soporte para las aplicaciones 64-bits y nuevos gráficos basados en Tango.

  • También contiene muchas mejoras y aproximadamente 3000 bugs que han sido corregidos.

  • Nuevos iconos para todas las aplicaciones incorporadas, así como para las barras de herramientas estándares e imágenes. Los iconos están basados en el juego que ofrece Tango para una integración más agradable y coherente con el look de escritorio UNIX nativo.

En definitiva, una buena noticia para los usuario de Linux que todavía utilizan alguna aplicación de Windows, ya sea para el trabajo o muy especialmente para poder seguir disfrutando de nuestros juegos favoritos. Para instalar el nuevo Wine tan sólo debéis esperar a que aparezca los repositorios de vuestra distribución. Aunque como siempre, los más impacientes podéis descargar los paquetes binarios correspondientes o compilar vosotros mismos el código fuente desde la página de Wine.

Foto original: flamingo331