Con motivo de la Campus Party de este año, como muchos sabéis, el cofundador de Apple, Stephen Wozniak (Steve para los amigos) visitó Valencia para apoyar el evento y dar una clase magistral sobre nuevas tecnologías. Aprovechando dicha ocasión, nuestra Directora de Contenidos en Hipertextual, Marilín Gonzalo, ha tenido la ocasión de compartir un ameno almuerzo con él, junto a personas de la organización, donde Steve contó varias cosas que creemos interesarán a más de uno, por lo que os haremos un pequeño resumen.

Lo primero que hemos de decir es que Steve Wozniak es una gran persona, muy cercana a la gente y carismática. Firmó autógrafos a todo el mundo, bien sus portátiles, iPhones, Macs… Estuvo casi dos horas firmando autógrafos y casi nadie se va del evento sin una rúbrica del gran Woz. Igualmente, no tenía ningún miedo ni problema en expresar abiertamente sus opiniones, bien a favor, bien en contra de Apple y fue muy cercano en todo momento.

Hablando sobre algunos temas que comentó en la conversación, Steve, acompañado de su camiseta que lo acredita como fanboy, tuvo varias curiosidades, y una de las que más llamó la atención fue el hecho de dejar latente que prefiere el diseño del iPhone 3G/3GS al del nuevo 4. Cogiendo el móvil de Marilín, lo puso junto a su iPhone 4 (para el que esperó para comprarlo igual que todo hijo de vecino) y preguntó a los presentes qué les parecía la diferencia. Dejó bastante bien claro que él prefería el diseño del modelo anterior, sobre todo en cuanto a estética.

Ni siquiera tuvo problema en contestar a la pregunta que le habrán hecho un millón de veces, sobre su salida de Apple, supuestamente por diferencias con el otro Steve, el Jobs. Lo desmintió echando la culpa a la prensa que se dedicó a pasar a multicopista una publicación del New York Times que hablaba de esto, pero que realmente se fue de Apple porque quiso centrarse en otros negocios, principalmente en temas relacionados con la telefonía móvil.

Como curiosa anécdota, nos mostró el reloj que llevaba del que se siente especialmente orgulloso, por la misma sencilla razón por la que muchos geeks como él lo estarían: tener algo especial y que sólo ellos saben valorar en su justa medida. El reloj de Woz es completamente analógico, sin ningún tipo de elemento digital. Tiene dos válvulas y una batería muy aparatosa. Lo desarmó delante de todo el mundo para mostrar por qué en los aviones, cuando cambia la hora, la persona que tiene a su lado siempre lo mira de manera extraña, mostrando su orgullo freak ante esta reacción de la gente.

En definitiva, una persona cercana, especial, orgulloso de su condición de geek, freak o lo que queráis llamarlo, pero que dejó una huella imborrable por su paso por Valencia, por ser una persona tan sencilla y especial como se ve a simple vista.

Señor Wozniak, desde Appleweblog ha sido un placer conocerle un poco más.

Fotografías de: Marilín Gonzalo