Google se caracteriza por ser una empresa liberal, amena y cómoda, dándole a sus empleados la herramientas necesarias para explotar su potencial al máximo. Si eres empleado de Google puedes hacer de tu oficina el lugar que siempre deseaste, incluso hasta puedes llevar a tu perro. Lo único que está prohibido en Google es usar Windows.

El limite para el sistema operativo de Microsoft se extiende hasta los ordenadores portátiles personales, es decir, se restringe un «poco» la libertad que caracteriza la empresa. Pero no es una decisión arbitraria porque se hayan roto las relaciones con Microsoft, se tomó por un fallo en la seguridad de Windows y como consecuencia se dio el robo de propiedad intelectual a través de codigo de fuente de Internet Explorer 6.

El inconveniente ocurrió a finales del año pasado y ahora Google le ofrece a sus empleados la alternativa de adquirir ordenadores con Mac OS o Linux, dejando por fuera a Windows, sin embargo, The Financial Times informó que algunos empleados podrían seguir utilizando Windows con un permiso especial (nivel alto).

No es una decisión que sorprenda y, aunque Windows 7 es bastante seguro, sigue siendo el sistema operativo que domina el mercado y es más susceptible de ataques. Ahora bien, surge de forma muy curiosa: ¿Qué pasará cuando se haga oficial Chorme OS? ¿Entrara como una opción para el uso en las oficinas de Google o será el OS por defecto?