La noticia se ha producido hace unos momentos y menciona, según han filtrado los propios empleados de Google, que la empresa estaría prohibiendo el uso de Windows en los ordenadores de sus oficinas. De modo que, a partir de ahora, los googleros tendrán que elegir entre Mac OS o Linux para hacer funcionar sus equipos.

Para más detalle, todo aquel que quiera seguir utilizando Windows necesitará acreditación de nivel muy alto, y para tener una máquina nueva con Windows tendrán que obtener la aprobación de un CIO (Chief Information Officer, director de informática).

¿A qué obedece esta medida tan drástica? Al parecer, se debe a los problemas de seguridad surgidos en los últimos meses que complicaron las relaciones entre la empresa de Mountain View y el gobierno chino. Tras este suceso, algunos trabajadores migraron de forma voluntario hacia sistemas operativos más seguros.

Claro está, habrá el que saque otro tipo de lecturas de esta noticia. Por ejemplo, podríamos pensar en una especie de boicot y mala publicidad hacia Windows, ahora que está más cerca el lanzamiento de Chrome OS al mundo.

Personalmente, no me parece una idea tan descabellada y seguro que esa será la lectura que extraigan en Redmond (lugar de los cuarteles generales de Microsoft). A pesar de todo hay que reconocer que el sistema operativo más usado lleva siempre las de perder en el tema de la seguridad, por ser un objeto más deseado por hackers del mundo entero.

Vía: AppleWeblog