GPS

Hay algo bastante claro en los tiempos que corren y es que la tecnología avanza,y lo hace muy rápido. Los tiempos de preguntar a dónde ir con un mapa de cientos de páginas sobre las rodillas del copiloto quedaron atrás. Llegaron los GPS, grandotes aparatos con ventosas adosadas para hacer más fácil el visitar a nuestros familiares o no perdernos en ciudades más altas que anchas. De esto no hace ni 5 años… y no hemos dado más que pasitos en este campo. Los dispositivos se han hecho más pequeños, con pantallas más grandes, se le pueden personalizar las voces que emiten… y poco más.

Desde hace un tiempo, este avance se ha ido introduciendo en el maravilloso mundo de la telefonía móvil y, con los dispositivos que tenemos actualmente, el GPS y los servicios asociados a él han ido creciendo exponencialmente. Tenemos entrenadores personales que se ayudan de la señal GPS para seguir nuestros avances, geoposicionamiento para nuestras redes sociales, búsquedas de locales en función de la zona en la que nos encontramos, etc. Pero hay algo que me sigue incomodando y me parece un atraso, el GPS del coche.

Aplicaciones para iPhone, Android, Symbian… y casi cualquier cosa que quepa en un bolsillo tiene su navegador GPS para poder utilizar mientras pilotamos (TomTom, Navigon… y la lista continúa). El hecho de que Google piense en sacar una versión de Maps con instrucciones paso a paso para cualquier dispositivo móvil da mucho miedo a éstas compañías (no las culpo) pero, analizando sus productos, seguimos en lo mismo de antes, un mapa digital muy, pero que muy, caro.

Repasando los precios de éstas aplicaciones en la App Store (lo que tengo más a mano ahora mismo) y en sus páginas oficiales, el precio medio ronda los 50-60€ (aunque existen alternativas más baratas, y menos conocidas) y tienen unas descargas de cientos de megas en mapas, voces y demás «extras». El precio, que ya de por sí me parece una exageración, sólo contempla la aplicación principal con un mapa (el de la zona que elijas) y si deseas ampliar… a pasar por caja de nuevo. Navegación sencilla, cantidad de rutas analizadas altísimo, cálculo de nuevas rutas automático si te pasaste el último cruce… son características imprescindibles, esto es innegable, pero, por favor… no nos vendan la moto. Necesitamos saber el estado de la carretera, el tiempo que hace en las zonas que vamos a atravesar, accidentes en tiempo real, etc. sin contratar 7 servicios a mayores de 10€ cada uno.

Ni siquiera creo que fuese necesario que la casa fabricante implementase éstos servicios, sino que permitiese la socialización del contenido de GPS, es decir, los usuarios seríamos los que reportaríamos accidentes, rádars, atascos… y cualquier cosa que surgiese haciendo más tranquilo el viaje y más segura la carretera. Con los contratos actuales y los dispositivos avanzados, los planes de datos son casi una obligatoriedad por lo que al usuario no le supondría coste adicional y daría un valor añadido inmejorable. Los mapas se actualizarían en tiempo real, el estado de las carreteras alteraría las rutas haciéndonos perder menos tiempo y paciencia y los accidentes no provocarían atascos tan largos. Todos ganamos.

Desde luego yo invertiría mis 60€ (o igual un poquito menos, si fuese posible) en una aplicación social, actualizable on-live y con servicios añadidos como los que a cualquiera, pensando un poquito en las posibilidades, se le pueden ocurrir. Señores fabricantes… si no evolucionamos por las buenas, los usuarios se las ingeniarán para no pagar por las malas. Luego se quejarán de la piratería sentados en el sofá ¿Verdad?