Les hemos hablado antes sobre MeeGo, sin embargo seré reiterativo: es una distribución Linux nacida de la mezcla entre el Moblin de Intel para netbooks y el Maemo de Nokia para smartphones. Y no solo esto, también es un proyecto apoyado y liderado en muchos sentidos por la Fundación Linux, la entidad dedicada a impulsar el crecimiento del kernel creado por Linus Torvalds. Pues bien, hace un par de días fue liberada la versión 1.0 enfocada a netbooks.

Emocionado por conocer a la que seguramente será una gran alternativa al Android de Google, descargué una de las dos imágenes disponibles para mi netbook, apenas liberadas hace unas horas: una con Google Chrome, otra con Chromium. Elegí la segunda, por supuesto. Luego seguí atento las instrucciones de instalación para arrancar MeeGo 1.0 desde USB.

No instalé MeeGo, sólo arranqué mi equipo con él, y lo hizo muy rápido. La interfaz me ofreció una agradable bienvenida.

Di clic al vídeo. Lo reprodujo con Banshee.

Me dispuse a navegar por la interfaz. Antes bien, configuré la red. No me fue difícil hallar cómo. La experiencia con el panel superior es fluida e intuitiva.

Con internet en la netbook, ejecuté Chromium desde la pestaña de inicio para darle un vistazo a Bitelia y otras páginas. Chromium es una buena elección para netbooks gracias a su uso óptimo del espacio vertical.

Hay una pestaña dedicada a la aplicaciones. Allí es posible colocar favoritas, y navegar entre varias categorías. No encontré tantas aplicaciones como en otras distribuciones. Las que están tienen su propio ícono, lo que ofrece una sensación de integración y coherencia con el diseño de todo el sistema.

La aplicaciones pueden agruparse en Zonas. Hay una pestaña especial para acceder a ellas. Desde allí las aplicaciones pueden trasladarse de una zona a otra. La experiencia de uso es natural.

Existe una sección dedicada a los dispositivos. Allí encontré información sobre el estado de la batería, disco duro, control de volumen y otros dispositivos.

MeeGo ofrece clientes para Twitter y Last.FM.

También hay una bonita aplicación para organizar tu tiempo con calendario, notas y demás. Un clic al reloj del panel superior nos ofrece una ventana como esta.

MeeGo no arrancó desde cero. La herencia de Moblin y Maemo se nota en su diseño y desempeño. Mi experiencia de uso fue muy agradable, pero no diría que revolucionaria. Creo que las partes esenciales que un usuario final espera de un sistema operativo moderno, hecho para internet, están en MeeGo. Esperé su llegada desde el día de su anuncio en enero de este año, y hoy que lo he probado me quedo con un buen sabor de boca.

Se espera que MeeGo compita en un mercado dominado por Android y iPhone OS. No puedo predecir que lo hará con éxito, pero espero que así sea porque se trata de una alternativa aún más libre y abierta que las de Google y Apple.