Esto que os venimos a contar hoy es bastante serio, sin importar hasta qué punto nosotros, los ciudadanos de a pie, actuemos para denunciarlo. Porque lo que realmente merecen los de Mountain View con esta estratagema es un boicot en toda regla que les dé un escarmiento.

La historia es muy sencilla y fácil de contar. Hace unos meses, algunos gobiernos europeos, especialmente el alemán, acusaron a Google de estar recopilando información privada de las redes WiFi que encontraban a su paso los coches de Google Street View. Esto obligó a Google a publicar una lista con la información que realmente estaban recopilando para hacer ver que sólo eran datos externos de estas redes: las SSID de las redes WiFi así como las direcciones MAC de los dispositivos inalámbricos que encontraban a su paso.

Sin embargo, al final, han reconocido este viernes que también recopilaron alguna información privada de las redes abiertas (sin protección de contraseña). Justifican su acción en un despiste de uno de los desarrolladores del código, quien «olvidó» un fragmento de código que no debía estar ahí.

Bajo mi punto de vista, lo que ha sucedido es una auténtica vergüenza. De verdad, no me creo que haya sido un error, sino que han querido cubrirse las espaldas antes de ser pillados. Y sólo han ido revelando información a medida que se les preguntaba y se vean entre las cuerdas. La moraleja: protege muy bien tu red inalámbrica y no te fíes de los que, con cara de no haber roto un plato en su vida, prometen servicios populares y gratuitos… pues no siempre llevan buenas intenciones.

Via: ALT1040