Un buen día, hace no mucho tiempo, navegaba absorto por la red cuando sin previo aviso me vi desembarcar en un sitio web que con grandes letras blancas me advirtió algo así: «Su navegador marcó 101 de 160». Sin pensarlo dos veces miré el título de la página: «The HTML5 test – how well does your browser support HTML5?».

La curiosidad me condujo hacia abajo hasta llegar a la descripción del sitio, al tiempo que pasaba por las que entendí como grupos de pruebas con puntajes parciales. Al final leí con atención:

El resultado de la prueba es sólo un indicador de qué tan bien su navegador soporta el próximo estándar HTML5. No prueba todas las nuevas características del estándar […] ni intenta ser exhaustivo […] Además de HTML5, la prueba también otorga puntos por soportar estándares, aún no definitivos, publicados por el W3C, como Geolocalización, Base de datos Web SQL, Web Workers y muchos más.

Bien, pues lo que ven arriba es una tabla donde reúno los resultados obtenidos con cinco distintos navegadores web, así como los de versiones diferentes de cada uno. ¿Por qué precisamente esas y no otras? Porque son las que me compartieron muchas personas que amablemente hicieron la prueba -buena parte del equipo Hipertextual– en los navegadores y plataformas (Mac OS X, Linux, Windows XP/7) que tenían a la mano.

Es evidente que en lo que respecta a esta pequeña prueba, Chrome es superior frente a los demás navegadores. Safari le sigue de cerca partir de su versión 4.0. Estos dos navegadores, por cierto, renderizan HTML con WebKit.

Firefox fue el navegador del que más datos recibí. Se mantuvo estable entre 100 y 101, y alcanza un 102 en la nightly build que descargué hace un par de días. Opera consiguió esa misma marca con su versión más reciente.

Internet Explorer es, digamos, indefendible. Sus resultados son bajísimos en las dos versiones estables probadas. IE9 Test Drive promete soporte para HTML, pero continúa en ciernes. Desenterramos IE6… Y estoy seguro que hizo su mejor esfuerzo.

Ahora bien, no creo que los resultados que ven en la tabla sean definitivos, muchos menos tienen rigor científico alguno. Tampoco indican lo «malo» que es un navegador con respecto a otro. Lo que aquí les comparto es, digamos, una «curiosidad técnica» que bien puede darnos una idea, eso sí, del grado de avance que llevan los navegadores en la adopción del estándar que hilvanará la web en un futuro próximo.

¿Te gustaría compartir tus resultados? Tal vez uses Midori, Konqueror, Dillo o algún otro extraño pero interesante navegador web.

Por último, no quiero dejar de mencionar que la prueba y el sitio pertenecen a Niels Leenheer, quien dispuso el código en un repositorio Github.