Entre tanta magia ocupando su agenda, Steve Jobs tuvo un gran gesto y habló el viernes pasado en apoyo de una legislación para promover la donación de órganos en California, durante una conferencia de prensa en el Hospital de Niños Lucile Packard en Palo Alto, junto con otros invitados como el Gobernador Arnold Schwarzenegger. Habiendo sido beneficiario él mismo de un transplante de hígado el año pasado, Jobs se mostró sumamente agradecido por su operación pero recordó a los presentes que «podría haber muerto» mientras esperaba el transplante, como sucedió con muchos otros californianos.

La aparición de Steve no estaba programada en su agenda pública, pero es acorde con sus esfuerzos por convencer a los legisladores de promover la legislación SB 1395, según reporta Mercury News. La misma obligaría a las personas a tomar una decisión explícita acerca de su voluntad de donar o no, al momento de realizar cualquier trámite en el registro de conductores. El CEO de Apple se mostró sólido pero contundente durante sus declaraciones, una mezcla de su experiencia personal con estadísticas sobre como ayudaría esta legislación a salvar la vida de muchas personas que actualmente están esperando por un transplante.

Recordamos que Steve tuvo los recursos para seguir el consejo de sus doctores y registrarse en un hospital de Memphis, donde tendría más chances de obtener su transplante, pero la posibilidad de realizar un vuelo a través del país en cuatro horas no es algo común entre quienes esperan por un donante en sus hospitales locales. Pese a su silencio sobre el asunto, al ser interrogado sobre su salud Jobs dijo que «estaba bien», que «casi murió» pero que «los últimos meses han sido muy buenos».

A continuación el video de la conferencia, y la parte de Steve Jobs alrededor del minuto 13:

Vía: 9 to 5 Mac