Si ustedes son usuarios pioneros de Internet, con toda seguridad recuerdan a Mosaic: el navegador que ayudó a tejer la web como la conocemos ahora. Fue liberado en noviembre de 1993 por la NCSA de manera gratuita para el público en general. En poco tiempo fue descargado más de 5.000 veces cada mes. Para 1994, ya era el navegador predilecto para millones de internautas alrededor del mundo.

Mosaic emergió para marcar un hito en la manera de hacer navegadores web al incluir íconos, marcadores, imágenes, así como una atractiva y funcional interfaz.

El éxito de Mosaic llevó a la fundación de Mosaic Communications Corporation, con Marc Andreessen entre sus líderes. Eventualmente, esa compañía creó un Mosaic que luego fue llamado Netscape. La historia que sigue es conocida por todos. Sí, esa de cómo Microsoft saboteó Netscape para el éxito inminente de IE, lo que eventualmente orilló al nacimiento de Mozilla Firefox: una guerra entre navegadores que aún no termina. Pero esto es motivo de otro artículo…

El asunto es que Mosaic no murió, sino que permaneció en el retiro (aunque disponible para los primeros Linux) hasta que Alan Dipert alojó el código de la versión 2.7 en GitHub. Ahora Mosaic es compartido por la comunidad.

¿Qué debes hacer para utilizar Mosaic en algún sabor de Linux?

1. Instala las bibliotecas necesarias. En Ubuntu/Debian. Con Fedora es suficiente si has instalado todo el kit de desarrollo.

$ sudo apt-get install build-essential libmotif-dev libjpeg62-dev libpng12-dev x11proto-print-dev libxmu-headers libxpm-dev libxmu-dev

2. Descarga directamente el código.

$ wget http://github.com/alandipert/ncsa-mosaic/zipball/master

3. Descomprime el archivo y entra al directorio creado. Algo así como

$ unzip alandipert-ncsa-mosaic-*

$ cd alandipert-ncsa-mosaic-*

4. Compila el código.

$ make linux

5. Ejecuta Mosaic y comienza a navegar. Prueba con Google y no esperes soporte para JavaScript ni un correcto renderizado para archivos PNG. Sin embargo, verás que los navegadores actuales aún conservan características del viejo Mosaic, sobre todo las relacionadas con la interfaz de usuario; entre sus códigos hay una herencia genética incuestionable.

$ ./src/Mosaic

¿Para qué probar Mosaic? Por la nostalgia y algo de “arqueología informática”, pero también para la reflexión.

Hace más de 15 años la web era tierra vírgen que hablaba muy pocas lenguas. Hoy es una urbe saturada en sus arterias con redes sociales y buscadores. Se trata de una Babel de mil lenguajes de scripts que no obstante, en el fondo y casi a oscuras, aún debe comunicarse en HTML: el idioma que Mosaic, como nadie hasta entonces, difundió en toda la red.