Era cuestión de tiempo para que Facebook se sumara al boom del momento y brindase a sus más de 400 millones de usuarios la posibilidad de decir dónde se encuentran en un determinado momento.

Realicarían el anuncio en la próxima conferencia de desarrolladores a llevarse a cabo el próximo mes de abril y lanzarían no sólo el servicio en sí sino también una API para que desarrolladores puedan diseñar sus propias aplicaciones e interrelacionar servicios de geolocalización.

Meredith Chin, vocera de Facebook, aseguró que han estado trabajando en ello desde hace más de un año y que han estado esperado a que la geolocalización explote, para asegurarse que el servicio sea más que bienvenido por la gran mayoría de usuarios cuando finalmente sea presentado. De todos modos, reitero, el anuncio era cuestión de tiempo: ya en noviembre, al actualizar las políticas de privacidad (y comprobando lo dicho por la vocera en cuanto al tiempo que llevan trabajando en el asunto), el equipo de Facebook había incluido un item referido a la ubicación del usuario:

Información sobre la ubicación. Cuando compartes tu ubicación con otros, o añades una ubicación a una publicación, la tratamos como cualquier otro contenido publicado (por ejemplo, queda sujeta a tuconfiguración de privacidad). Si ofrecemos un servicio que admita este modo de compartir ubicaciones, te lo presentaremos permitiéndote escoger si deseas participar.

Habrá que ver cómo reaccionan los usuarios de la red social, teniendo en cuenta que muchos de ellos quizás acostumbren compartir más información de la que deberían. Seguramente no tardaremos en recibir un correo electrónico contándonos la historia de un primo de una amiga que actualizó el status utilizando el servicio de geolocalización y terminó siendo asaltado, secuestrado o abducido.

Para terminar, una particularidad de la noticia es que Facebook no pretendería competir con Foursquare sino directamente con Google, en la lucha cada vez mayor por la publicidad online y por atraer a la pequeña y mediana empresa a Internet.

Vía: The New York Times