Estaba claro, el día que Google anunció Google Maps Navigation las acciones de las principales empresas de GPS bajaron, ahora mismo el nivel de smartphones en el mundo es muy alto, la mayoría de ellos incluyen una aplicación de mapas o puedes descargarte alguna, casi todos los nuevos Android llegan con Google Maps, Nokia ofrece OVI Maps gratis… ¿cómo no van a bajar las ventas de los GPS tradicionales?

Es muy simple, los GPS dedicados tienen mejores servicios, un mejor chip GPS que los terminales y están diseñados para poder usarse en el coche, mientras que los teléfonos tienen pantallas más pequeñas (bueno, poco a poco parece que no), tienen un peor chip GPS, tardan más tiempo en conectar a los satélites, consumen más batería… pero incluyen mapas gratis o en todo caso tienes que conectarte a internet, pero con las tarifas planas no es un problema. El negocio de los GPS ha cambiado desde hace unos años, hay que renovarse… o morir.

Vale, TomTom ha intentado entrar de lleno a este mercado de smartphones, con más o menos éxito, pero es que una aplicación de mapas que cuesta de 70 a 100 euros no es que sea precisamente rentable frente a un GPS tradicional.

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