Sin dudas, las aplicaciones con geolocalización son muy interesantes y atractivas, porque le agregan una nueva dimensión a Internet a la hora de buscar y compartir datos. El problema, es que utilizarlas indiscriminadamente, puede volverse en nuestra contra. Eso es lo que quiere demostrar Please Rob Me, un sitio que nos educa sobre la privacidad en la web 2.0 con un ejemplo bastante peculiar.

Es un buscador que utiliza los datos públicos de Twitter y FourSquare para encontrar casas vacías, listas para robar. ¿¿Cómo?? Tranquilos, recordemos que su misión es meramente educativa. La página muestra que el simple hecho de decir dónde estamos, revela al instante que nos hallamos fuera de nuestro hogar. Y si la información compartida es útil para nuestros amigos, también puede serlo para desconocidos, entre los que podría haber amigos de lo ajeno.

Esto no quiere decir que vayamos a sufrir un robo cada vez que actualicemos FourSquare, al menos si tomamos los recaudos suficientes, como evitar que se haga pública la dirección de casa. Pero aunque esta sea una demostración bastante extrema, también aplica para otros casos, como cuestiones laborales, investigaciones de mercado o (¿por qué no?) una pareja celosa.

Entonces… ¿quién tiene la culpa, los servicios? Definitivamente no. Las herramientas no son responsables de lo que hagan los usuarios con ellas. De hecho, Twitter dio especial importancia a la privacidad desde que desarrolló la API de geolocalización y funciones análogas en programas como Firefox preguntan antes de enviar este tipo de datos. Pero más allá de los mecanismos técnicos, queda en cada uno comprender los riesgos y actuar en consecuencia.