tweetblocker

El spam es un problema que está instalado hace rato en Twitter. Como contábamos hace unos días, la compañía ya se puso manos a la obra, pero hoy analizaremos dos herramientas para complementar esa medida y reducir los tweets no deseados en nuestras cuentas.

El primero intenta evitar que directamente nos sigan esos usuarios molestos. TrueTwit valida a cada potencial seguidor enviándole un enlace a CAPTCHA para que demuestre que realmente hay una persona detrás. Recién cuando haga la confirmación, aparecerá en la lista. El problema es que sólo aleja a los bots, mientras que los miembros de carne y hueso tienen el ingreso liberado.

Por eso, para limpiar a quienes lograron ingresar de todas formas, existe TweetBlocker, que se encarga de analizar la conducta de los followers. Los categoriza con letras de la A a la F (esta última es la peor) de acuerdo a su nivel de actividad, la antigüedad y la aplicación del filtro bayesiano.

Desde la misma aplicación se pueden bloquear o dejar de seguir a los sospechosos, aunque todavía necesita algunos ajustes y control de los usuarios. Durante las pruebas, asignó una F a varios amigos por el simple hecho de que no postean con demasiada frecuencia y, en cambio, otorgó una B a un claro spammer.

Como siempre, el criterio personal y la prevención son muy importantes. Evita, por ejemplo, seguir de manera automática a cualquiera que te añada a su perfil y, si descubres mensajes basura, reenvíalos a @spam, donde funciona el sistema propio de Twitter para combatirlos.