El día de ayer, hace 25 años se estrenó 1984 durante el Super Bowl, y que más tarde sería nombrado uno de los mejores anuncios de la historia.

Dirigido por Ridley Scott (Alien, Blade Runner, American Gangster), y con un presupuesto de US$900.000, se desenvuelve en un ambiente industrial que hace referencia a la búsqueda de la liberación humana de todos los factores que puedan reprimirla.

Fue tanta la fascinación de Steve Jobs y John Sculley por el anuncio que decidieron comprar un minuto y treinta segundos de tiempo comercial en el Super Bowl, históricamente el programa más visto en Estados Unidos y que en este entonces cobraba US$368.000 por cada _spot de 30 segundos.

A pesar de que la Junta de Directores lo aborreció, Steve Jobs siguió impulsándolo e incluso Steve Wozniak se ofreció a pagar de su bolsillo el costo de transmisión si la Junta no aprobaba el gasto. Para rendirle un pequeño homenaje no hay nada mejor que volver a disfrutarlo en su versión extendida de un minuto: