iphone Desde que se lanzó el iPhone no hemos dejado de comentar lo buenísimo que es y las grandes características que tiene, pero también hemos criticado la política restrictiva de lanzarlo únicamente con AT&T. El lanzamiento del iPhone en Europa ha seguido este mismo modelo de negocio por parte de Apple, seleccionando únicamente un operador en cada uno de los tres países escogidos para la primera oleada, con todo lo que ello supone: precio alto al no poder subvencionarlo el operador, contrato de permanencia, etc.

Lo que yo me pregunto es hasta qué punto podrá Apple mantener su modelo de negocio con el iPhone en el futuro. Porque no veo demasiado claro que, cuando salga la siguiente generación de iPhone, Apple pueda seguir exigiendo las mismas condiciones a los operadores. Y es que por el momento, la posición de Apple es de dominancia extrema, una posición en la que sólo gana, y no olvidemos que estamos asistiendo a una situación extraña y única, porque los operadores normalmente intentan tener una posición de fuerza mucho más inamovible que la que han demostrado en este caso.

Y es que en este caso, los operadores han cedido a las pretensiones y condiciones de Apple porque la presión de los usuarios y el gran impacto mediático del iPhone han conseguido que todos intentaran negociar los derechos exclusivos de venta, ya que nadie quería quedarse fuera, todos querían asociar su nombre al teléfono más comentado y esperado de los últimos tiempos.

Pero los operadores de telefonía móvil normalmente quieren tener un mayor control sobre los terminales que venden. Quieren ser capaces de personalizar estos terminales, a veces haciéndolo incluso de forma exagerada. Y quieren ser capaces de obtener ingresos por algo más que las llamadas de voz, no en vano todos ellos están intentando dar cada vez más importancia al tráfico de datos a través de los portales inalámbricos para sus clientes, desde los que ofrecen música en MP3, tonos de llamada, juegos Java, tonos de espera, imágenes, y muchos otros contenidos.

Con la venta del iPhone, sin embargo, es como si estos operadores tuvieran dos líneas de negocio claramente diferenciadas, la del iPhone y la del resto de terminales, porque Apple es avariciosa y quiere llevarse todo el pastel, ya que ofrece tonos de llamada, sí, pero a través de iTunes, de forma que el operador que pone la red y que nos vende el iPhone no ve un sólo céntimo. La música también la compraríamos en la iTunes Store, de forma que el dinero iría a parar a Apple y no al operador. Y como el iPhone ni tiene Java ni se conecta al portal inalámbrico, tampoco puede bajarse juegos, con lo que cuando existan las primeras aplicaciones oficiales tras la publicación del SDK en febrero de 2008, Será Apple y sus partners los que se llevarán los beneficios, y no el operador.

Esto se puede mantener mientras el iPhone sea un teléfono novedoso. En cuanto haya un número de países elevado que lo haya lanzado, en cuanto se popularicen los iPhone sin bloquear de Francia, y en cuanto se puedan encontrar iPhone de primera generación más baratos (cuando salga la segunda), la gente los seguirá comprando, por supuesto, pero seguramente no con la misma locura y desenfreno que ahora. Además, hay que tener en cuenta que la competencia al iPhone en Europa va a ser feroz, primero al no haber un único distribuidor paneuropeo, y segundo, al existir muchas alternativas por parte de la competencia (Nokia, Sony-Ericsson, etc.).

Cuando llegue este momento, y la fiebre generalizada por el iPhone disminuya, y con ello las ventas, los operadores, al ver que no obtienen los suficientes beneficios del acuerdo bilateral con Apple, exigirán mucho más. Y Apple, habiendo prometido 10 millones de iPhone vendidos para finales de 2008, tendrá dos opciones: o limita sus exigencias y permite que el operador se lleva algo más del pastel, o rompe los contratos de exclusividad con estos y ofrece todos los iPhone libres. En este caso, todos los operadores tendrían que implementar la funcionalidad de Visual Voicemail por si sus clientes deciden comprarse un iPhone, pero estoy seguro de que no les importaría hacerlo sobre todo si así consiguen clientes que de otra forma estarían obligados a estar con la competencia.

¿Qué pensáis vosotros? ¿Creéis que es posible que en un medio/largo plazo todos los iPhone vengan libres? ¿Pensáis que los operadores aguantarán el modelo de negocio de Apple durante mucho tiempo?