Pruebas realizadas sobre baterías en teléfonos 3G parecen dejar claro por qué el iPhone no lleva inicialmente soporte 3G.
Las pruebas se realizaron con un teléfono 3G de Samsung, en el que la batería se reducía un 25% para uso de web y correo cuando se activaba 3G, y peor todavía, se quedaba en un mero 50% para llamadas de voz.
Por otra parte, añadir 3G a un teléfono implica un mayor tamaño, y un mayor consumo energético, lo que desde luego no era la mejor de las opciones, teniendo en cuenta que el iPhone ya recibió críticas cuando se anunció la duración inicial de su batería.
Está claro que se necesitarán nuevos chipsets que consuman menos batería, y cualquier mejora que se haga sobre los componentes actuales, para que consuman menos, serán bienvenidos a la hora de que el iPhone 3G se haga una realidad lo antes posible (¡algunos analistas hablan de al menos un año de espera para que se haga realidad!)
Enlace: Battery life tests show why Apple skipped 3G on iPhone
