Que Apple, con sus dispositivos iOS, y Android, a través de los muchos fabricantes que lo albergan, están en guerra no es un asunto que nadie ponga en duda en estos momentos. No sólo se trata de saber quién tiene las mejores aplicaciones ni quién posee la mayor cantidad. La batalla se está produciendo en numerosos frentes, entre los que se encuentran las patentes de los diferentes desarrollos, tal como muestra el siguiente diagrama.
La imagen superior, lejos de ser un circuito integrado aunque se le parezca, es una forma visual de conocer quién demanda a quién en la guerra de patentes. Es decir, hay desarrollos exclusivos registrados en la Oficina de Patentes de los Estados Unidos como propios de un determinado fabricante, que otro competidor usa sin su consentimiento y sin pago previo para la autorización.
En la gráfica, cada rectángulo gris de la zona central hace referencia al Tribunal u Organismo al que se ha presentado la demanda y que está analizando cada caso. En cuanto a los números junto a cada fabricante, hace referencia al número identificativo de cada patente y, quizás lo más interesante, el sentido de cada línea marcado mediante flechas, da una idea de quién demandó a quién y cómo respondió la otra parte contendiente. Ya sabéis, se trata de una medida de defensa el que, una vez se ha recibido una demanda relacionada con el uso de una patente que no es propia, la parte afectada responde haciendo lo mismo pero con una patente propia.
Es una forma de decir: "si quieres que responda a esta acusación de apropiación indebida de tu propiedad intelectual, respóndeme tú también, que has hecho lo mismo conmigo". Parece, según el estudio que os estamos comentando, que todo empezó en Apple, cuando el 2 de marzo del presente año demandó a HTC por la invasión de diez patentes de los de Cupertino, estos respondieron con cinco. Apple devolvió el golpe con ocho nuevas patentes en discordia, tras lo cual HTC hizo lo propio con tres. Algo parecido, pero en orden inverso, envuelve a Motorola y Apple en estos momentos.
Podéis ver cada movimiento desglosado en la presentación PDF del estudio, que da una idea de cómo se mueven entre bastidores todos esos gabinetes legales que las empresas fabricantes mantienen a base de grandes sumas de dinero, y que no tienen otra forma de defender su causa que haciendo la bola aún más grande. ¿En qué acabará todo esto? Quién sabe, seguramente en un alto el fuego multilateral para que nadie salga afectado negativamente.
Vía: Fortune
