Nada más conocerse la nueva gama MacBook Pro de ayer, muchos de nuestros lectores se percataron de que la duración de las baterías había disminuido con respecto a la versión anterior. Si en los MacBooks Pro que se vendían ayer se aseguraba una duración de 8 o 9 horas para los MacBook Pro de 15 y 17 pulgadas y 10 horas para los de 13, en estos que se venden hoy ha descendido hasta las 7 horas. ¿Cuál es la razón para este cambio?
Bueno, realmente no es debido a que Apple haya disminuido su capacidad o calidad, sino a un ajuste en la forma en que se mide esta capacidad. De hecho, el consumo de batería es un asunto tan subjetivo como el consumo de un automóvil. Cuando adquirimos un nuevo vehículo se nos asegura que consume X litros cada cien kilómetros, pero esos datos se dan para pruebas a una velocidad determinada y siempre en llano por carreteras donde no se realizan adelantamientos ni frenadas.
Algo parecido ocurre en este caso, solo que en esta ocasión Apple ha modificado las circunstancias en las que realiza las pruebas de consumo de batería para que arrojen resultados más fieles a la realidad. La misma empresa lo explica claramente en una nota de su web hablando de esas 7 horas de duración máxima de la batería:
Pruebas de productividad inalámbrica realizadas por Apple en febrero de 2011 utilizando prototipos del MacBook Pro de 15 pulgadas con procesador Core i7 de Intel de cuatro núcleos a 2,2 GHz. La prueba de productividad inalámbrica mide la duración de la batería al navegar por 25 páginas web conocidas a través de una red inalámbrica con el brillo de la pantalla al 50%. La duración de la batería varía en función de la configuración y el uso.
De modo que, concluyendo, podemos estar tranquilos, realmente esta nueva gama no ha empeorado en lo que a baterías se refiere, seguimos estando delante de una de las mejores gamas de portátiles que existen también en cuanto a horas de utilización sin conexión a la red eléctrica.
