Hace escasos días el Tribual de Apelaciones de noveno circuito de los Estados Unidos falló a favor de Apple en el enfrentamiento legal contra Psystar. Termina así un proceso que se ha estado debatiendo durante años y mediante él se ratifica la autorización legal de la empresa de la manzana para que su sistema operativo pueda instalarse únicamente en sus equipos.
Quizás algunos de nuestros lectores no recuerden muy bien esta discordia así que vamos a refrescar brevemente la memoria. Psystar es una empresa que en abril de 2008 comenzó a comercializar un ordenador de sobremesa bajo el nombre de OpenMac que llevaba instalado una copia legal de Mac OS X. Es decir, hablando en lenguaje común, Psystar comercializaba hackintosh que funcionaban perfectamente ejecutando el sistema operativo de Cupertino. Para ello adquirieron legalmente a Apple multitud de cajas del sistema operativo, al igual que cualquiera de nosotros podríamos haber hecho en aquel tiempo. En 2009 su nombre cambió a Open Computer.
Como era de esperar, Apple actuó contra esta empresa ante los tribuales y ganó el primer litigio en diciembre de 2009. La empresa demandada apeló justificándose en la afirmación de que los de la manzana estaban usando mal sus propios derechos sobre OS X al obligar a sus clientes a ejecutar el SO solo en su hardware. Finalmente la juez del circuito Mary Schroeder dictaminó esta misma semana que la condena por violación de los derechos de autor de Apple se mantiene, así como la prohibición de su venta. Según Schroeder, Psystar ha violado específicamente los derechos de autor que Apple tiene sobre Mac OS X, y dijo que la decisión del Tribunal del Distrito a favor de Apple fue justa.
Supone un buen momento para volver a debatir sobre las ventajas y desventajas de que un sistema operativo sea tan cerrado como este de Apple. Cualquier ejecutivo de la manzana nos diría que esa es la única manera de alcanzar unos niveles aceptables de calidad, por tratarse de un producto hecho a medida para el hardware. Sin embargo muchos otros usuarios, especialmente los que apuestan por el software libre, están en completo desacuerdo con esa afirmación. Más allá de que sea cierto que Apple tenga derecho sobre su propio desarrollo, algo que es evidente, nos gustaría preguntaos, ¿pensáis que Apple debería cambiar esta política en un futuro? ¿De qué lado estáis en esta contienda?
